Predestined WebNovela LevyRroni(Saga Existence)

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Re: Predestined WebNovela LevyRroni(Saga Existence)

Mensaje por tamalevyrroni el Dom Sep 27, 2015 11:23 am

18

—No, estoy sólo yo y me voy a casa —le respondí dándome la vuelta y me encaminé al coche.


No le iba a dar el placer de mirar atrás. Abrí la puerta del coche con un poco más de fuerza de la que era necesaria y me metí dentro. Alcanzando las llaves que había dejado en el encendido las busqué a tientas y no las pude encontrar. Frustrada, encendí la luz y miré alrededor del volante para ver que mis llaves no estaban allí.



Comprobé mis dos bolsillos y empecé a agacharme y buscar por el suelo cuando la puerta del lado del pasajero se abrió y Leif se deslizó dentro con mis llaves colgando de sus dedos.



Grrrrrr… Las alcancé y se las arrebaté fácilmente de sus dedos y las empujé en el encendido.


— ¿Qué planeas hacer, Leif? ¿Metiéndote dentro y visitando a mi madre? Hmmm… Porque es más que probable que Gee esté allí poco después de que yo llegue y está deseando darte una patada en el cul***.



Leif se inclinó hacia atrás en el asiento poniéndose cómodo.—No, Maite, sólo pienso que tu y yo necesitamos hablar.



— ¿Sobre qué? ¿Del hecho de que quieres quitarme mi alma para algún rito vudú o del hecho de que me has acechado toda mi vida y luego me quitaste mis recuerdos? ¡Ya lo se! Quieres hablar sobre cómo me mentiste sobre todo desde el principio y me hiciste pensar que eras un buen tipo. Elige un tema porque voy a hablar de todos.



Leif dejó salir un cansado suspiro y se frotó la palma en la rodilla casi nerviosamente. Antes cuando pensaba que era humano pensaba que era un gesto lindo. Ahora, yo no estaba muy encariñada con ese gesto.



—Estás enfadada conmigo. Lo cojo. Incluso lo entiendo. Yo siempre esperaba a que tú lo supieses…



—¿Entonces por qué hacerlo?



—Porque te elegí. Era tu propósito. Es tu propósito. ¿No lo coges? Has muerto, Maite. Muerto.



Desaparecido. Conseguido otra vida y completamente perdido la oportunidad en esta vida. Porque tú ibas a morir. La Muerte no estaba enamorada de ti entonces. Iba a cogert*** como se suponía que debía. No había nada que nadie pudiese hacer para detenerle, excepto tu madre. Ella podía elegir entregarte a Ghede y lo hizo. Puede que no se diese cuenta pero cuando le suplicó a un doctor vudú que salvase tu vida con magia vudú ella te entregó a mi padre. Así que viviste. No moriste. La Muerte no te tomó. Tú tenías que crecer con tu madre y tener una amistad con Miranda e incluso con Wyatt. Tú tenías que VIVIR. Esos años no los habrías tenido si yo no te hubiese elegido. Esta vida que tienes ahora habría acabado esa noche en el Hospital Infantil de Nueva Orleans.



Escuchar eso así explicado era duro. Tragando el repentino nudo en mi garganta empecé a dar la vuelta cuando Leif agarró le volante.



—No. No hemos terminado de hablar.



Intenté girar pero el volante no se movía. El coche se quedó encabezado hacia las afueras de la ciudad y el viejo puente East Gulf.



—Vale, de acuerdo. Me has mantenido viva. Tenía que vivir esta vida. Lo aprecio pero ahora quiero mantenerla y a ti no te importa. Tú reclamas que me quieres y me necesitas pero no te podría importar menos lo que yo quiero. Es muy egoísta de tu parte. Es todo sobre lo que Leif quiere. No tomas en consideración lo que yo quiero. Actúas como si fuera tu posesión y yo debería estar feliz sobre eso.


Leif no me contestó de inmediato. Intenté girar el volante otra vez y no pude. Sospechaba que si quitaba mis manos del volante el coche conduciría solo. La idea de que posiblemente Leif no me dejaría ir a casa empezó a establecerse. Mi ritmo cardiaco se aceleró e intenté mantenerme en calma. Si ese no era su plan no quería darle ninguna idea.



—He intentado hacértelo fácil. He intentado hacer esta transición de manera que lo pudieses aceptar. Te he protegido de la verdad. Quería que hicieses esta decisión porque tú lo querías. No porque te estuviese forzando pero nos hemos quedado sin tiempo. Hay algo que debes saber —Leif señaló hacia la parte de la carretera justo antes del puente—. Detente.



No estaba segura si se estaba dirigiendo a mí o al coche porque yo no estaba deteniéndome pero el coche se detuvo y se paró son mi ayuda.



—¿Qué es lo que necesito saber? —pregunté golpeando el volante por haberme traicionado.



—No te va a gustar esto. No quería que lo supieses. Pero cuando te negaste a aceptar que tu alma era la restitución por la vida que mi padre te concedió, mi padre decidió que el tomaría su restitución en otra parte.



¿Qué quería decir eso? ¿Significaba esto que había sido pagado por completo y que podría salir libre de contribución ahora? Porque si era así no había nada sobre eso que no me gustase.



—Maite, mírame —ordenó Leif y volví mi cabeza para encontrarme con su firme mirada —. La muerte de Wyatt fue solo el principio. Ghede tomará más. A todos a tu alrededor. Él los tomará uno por uno hasta que cedas y aceptes venir conmigo o hasta que no quede nadie más por tomar.



Un entumecimiento se estableció en mí y miré de vuelta a Leif. Era como si hubiera hablado en otro idioma. Había entendido lo que decía pero el significado debajo de sus palabras era casi imposible para mí aceptarlo. Quería empujarlo hacia atrás, empujarlo fuera. No podía haber dicho lo que acababa de escuchar. No había manera de que esta restitución de mi alma afectase a otros. Solo a mí. No… no a Wyatt. No, había estado allí. Había visto a William. Leif estaba mintiendo.



Sacudiendo mi cabeza casi violentamente grité:—¡NO! TÚ estás mintiendo. Eres un mentiroso. Yo vi a William. Lo vi sacar el alma de Wyatt. William nunca habría tomado un alma para tu padre. Él nunca habría…



—William no lo sabía —me interrumpió Leif — ¿Te dijo sobre eso de antemano? ¿Te preparó para la muerte de tu amigo? No. No lo hizo. Porque la muerte de Wyatt no era el destino. Mi padre usó su poder sobre tu restitución sin pagar para matar el cuerpo que habitaba el alma de Wyatt. William fue atraído a allí para recuperar el alma del cuerpo porque ese es su trabajo. Él estaba tan sorprendido como tú.



No tenía respuesta. William no me lo dijo. Nunca me había preparado para ello. ¿Podría esto simplemente ocurrir? ¿Podría este señor espiritual de los muertos sólo tomar almas porque yo no cumplí sus órdenes?



—Pero… pero tu me dijiste que mi muerte y la de Wyatt iban a ser las tragedias este año escolar. Eso significaría que la muerte de Wyatt era el destino.



—Te mentí. Quería que estuvieses enfadada con William. Podía sentir tu dolor y sabía que te estabas manteniendo lejos de él.

Mentiras. Parecía que Leif sólo sabía cómo vivir con mentiras. Me quería a mí con él así que mintió de todas las maneras que pudo para conseguir lo que quería. Y ahora, su padre iba a matar a personas inocentes que amaba si no me rendía. ¿Quién sería la siguiente? ¿Mamá? ¿Miranda? No podía esperar a averiguarlo. Esto no ocurriría otra vez. William había dicho que él era más grande que esto. Él podría parar esto pero era muy tarde ahora. Wyatt ya había perdido la vida por mí. No podía sentarme y esperar que alguien más muriese. El dolor y la culpa serían peores que una eternidad con Leif. Dejé ir el férreo control que tenía en el volantee y mis hombros se hundieron en derrota.



—Bien. Iré contigo.



Leif no contestó inmediatamente. El coche se puso en marcha y se movió a la carretera. Miré a través de una neblina mientras se conducía a sí mismo hacia el puente. Al instante, mi cabeza se estrelló contra el reposacabezas por la velocidad del coche y agarré frenéticamente el volante y empecé a apretar los frenos inservibles.



—¡Leif! ¡Ayúdame! —lloré y el volante hizo un brusco giro a la derecha tan pronto como estuvimos en medio del puente.



—Te tengo, Maite —la voz de Leif estaba calmada y aunque el coche rompió a través de la barandilla y nos fuimos a toda velocidad a las aguas del océano de debajo de nosotros. Ni siquiera tuve tiempo de gritar antes de que todo se volviese oscuro.

William

Gee apareció delante de mí deteniéndome de ir más lejos en mi búsqueda de espíritus vudú en su principal Meca de New Orleans. Sabía que tenían aquí en alguna parte un portal que los llevaba a Vilokan, el espíritu vudú de otro mundo. Sólo tres sitios en el mundo tenían un portal. Con el tiempo New Orleans se había convertido en el portal más famoso para los espíritus, Aquí los humanos les daban la bienvenida y los celebraban. Incluso los católicos empezaron a aceptarlos e integrarlos en su religión aquí.



—Tenemos un problema —las palabras de Gee no contenían sarcasmo ni humor. Estaba seria. Lo que significaba que cualquiera que fuera el problema, involucraba a Maite.



Preparándome, le pregunté:—¿Qué?



—Fui a revisarla tal como me dijiste. Había coches de policía en su casa. Su madre está muy cerca de un colapso emocional, si no ha sufrido ya uno, y había lanchas de rescate, helicópteros y ambulancias en el Puente East Gulf. El coche de Maite fue encontrado a una milla (1,61 km más o menos) río abajo. Hay marcas de patinazos en el puente y una apertura del tamaño de un coche en la barandilla donde el coche se chocó.



—Ella no está ahogada —declaré, sabiendo que el cuerpo de Maite no estaba muerto. Yo no había sido convocado.



—Claro que no lo está. Pero todos piensan que ha muerto. Llevó a casa a Miranda anoche y Miranda estaba borracha. Leif la acompañó a casa según lo que dice la Madre de Miranda. Ahora se están preguntando si también estaba intoxicada y por supuesto Leif también está desaparecido, otra vez, y piensan que los dos estaban en el coche que cayó al río.



—Vilokan — gruñí. Leif la había llevado a Vilokan. Se sabía que había una isla debajo del agua. Pero sólo los espíritus vudú podrían entrar a través del fondo del mar. Los portales eran la única vía para cualquier otro para entrar.



—Eso es lo que yo pensé también pero él no podría llevarla si ella se negara.



Él se lo había contado. Leif le había dicho sobre Wyatt y por supuesto ella fue. Haría cualquier cosa para salvar a aquellos que amaba. La había visto rendirse por mí sin ninguna pregunta. Mi bella alma se estaba sacrificando una vez más. Maldito Ghede. Él pagaría por esto. Lo pagaría con la extinción del Vudú.Su mundo se cerrará a este mundo. Haré que desee nunca haberse acercado a Maite.



Con un rugido de furia, empujé la farola que estaba junto a mí con la suficiente fuerza para mandarla volando hacia el centro de la concurrida calle. El cristal se hizo añicos y la gente corría gritando mientras las bocinas de los coches sonaban.



—Un movimiento brillante, Hulk. Ve y mata a alguien que no está destinado a morir hoy, ¿por qué no? Como si el Creador no estuviera lo suficientemente enfadado ahora mismo —se quejó Gee antes de empujarme y empezar a andar con enojo.



No había matado a nadie. Lo máximo que había hecho era causar algún daño a unos pocos coches y la farola. El caos que había creado no había sido intencional pero sería muy útil.


19

Maite

Chiffon negro flotaba encima de mi cabeza cuando abrí mis ojos. Esto era familiar. Yo había hecho esto antes. Parpadeando varias veces hasta que pude concentrarme, estudié el delicado tejido envuelto sobre mi cabeza. Era encantador pero espeluznante. Velas de todos los diferentes tipos en candelabros de plata presentaban los muebles de la habitación; La llamas llenaron la habitación con un brillo suave.



Yo había estado aquí antes. Tratando de concentrarme me senté y mire a mis alrededores. Las paredes de piedra que me rodeaban daban a la larga habitación una sensación de oscuridad. Una lámpara de cristal grande flotaba en el centro de la habitación. El techo era alto y estaba hecho de piedra, al igual que las paredes. Poco a poco, mi mente comenzó a trabajar y me acordé de que esta era la habitación de Leif. Él me trajo aquí antes. Yo estaba en Nueva Orleans. Esto era bueno. Había una puerta oculta en algún lugar de estos muros que me pondría en la calle Bourbon. Yo podría salir allí y llamaría a William. El vendría por mí, estaré bien.



Me puse de pie y me quede inmóvil a medida que más recuerdos comenzaron a brillar en mi mente. Mi coche volando por la carretera. Yo había sido incapaz de controlarlo. Leif fue quien lo controlo.



El giro el volante y nos estrellamos contra la baranda y luego nosotros... entonces nosotros...



—Estás despierta— la voz de Leif rompió mi concentración y di la vuelta para verlo entrar por una puerta oculta. Al otro lado de la habitación.



No en la misma que yo recordaba. ¿Cuántas puertas se encontraban en esta habitación?

—Nosotros. Tu, nos estrellamos con un puente. Sobre el océano. — Leif asintió con la cabeza y una sonrisa sencilla. Por lo menos lucia arrepentido por habernos conducido a través del Golfo de México.



—Sí, lo hice. Lo siento, pero esa era la forma más rápida de llegar hasta aquí sin que yo tenga que transportarme. La última vez quede realmente agotado, pero tenía que traerte aquí en tu forma humana. Tratando de extraer tu alma sería imposible considerando que la Muerte nunca te haría eso yo tenía que traerte a Vilokan a través de la ruta mas cercana—



— ¿Vilokan? ¿Que es Vilokan? ¿No estamos en Nueva Orleans? Y me conduces por el océano ¿es la ruta más cercana a dónde? —



— ¿La ruta más próxima a dónde?

Leif se echó a reír y se sentó en el borde de la cama. Yo quería estar enfadada con él, pero algo en la parte posterior de mi cabeza me recordaba que no podía echarle la culpa.

—Lo siento. Vilokan es mi hogar. Es el mundo del espíritu en la religión vudú. Se encuentra bajo el agua. Es una isla preciosa. No puedo esperar para enseñártela.



Sacudiendo mi cabeza, me acerqué a la puerta que la última vez me había conducido directamente a la calle Bourbon. He estado fuera de esa puerta. Yo sé lo que hay allí afuera. Nosotros no estamos bajo el agua. Estamos en un edificio en la calle Bourbon.



Leif se levantó y se acercó a la pared y empujó sobre ella —No hay puerta, ves.—Pero he estado fuera de esa puerta— insistí.



—Sí, cuando yo hice una puerta que salió de la misma. Pero a menos que yo haga una puerta allí, entonces no hay. Te fuiste a través de un portal especial que sólo los espíritus vudú pueden crear. Tenemos tres. Uno en Nueva Orleans, uno en Haití, y uno en Togo, en África. —



—Todos estos lugares tienen la mayor población de creyentes. Nuestros espíritus son llamados allí y tenemos los portales para traer humanos o almas de aquellas ciudades en Vilokan—



— ¿Estás manteniéndome aquí?— La comprensión de que esta vez podría estar atrapada en esta isla bajo el agua comenzó a hundime.



Leif frunció el ceño entonces la comprensión parecía asomar en su rostro.
— ¿No te acuerdas? Debí haber adivinado que el viaje podría haber confundido tu cabeza un poco. Todo volverá a ti, pero no voy a sentarme alrededor a esperar por eso.



De pie, Leif cerró el espacio entre nosotros y yo comencé a retroceder cuando el puso sus manos a cada lado de mi cabeza. Irradiaba calo hasta que imágenes poco a poco comenzaron a parpadear en mis ojos. Entonces, como una pantalla de cine se creó tras de mis párpados, me acordé de todo. Cada horrible detalle.



Dando un paso atrás fuera de sus manos me tapé la cara con ambas manos. Yo estaría aquí. Por siempre. Wyatt se había ido por mi culpa. Miranda había perdido tanto de nosotros, por mí culpa. Y Will, el nunca sabría que me pasó. ¿Podría incluso el encontrarme aquí?



—Lo siento, tuve que hacerlo. Ayer por la noche tú sólo lidiaste con este conocimiento unos pocos minutos antes de hundirnos. Con el tiempo estas cosas se curan. Te lo prometo. —



Era el tono suave de Leif tan fuera de lugar con las palabras que salían de su boca. ¿Acaso se da cuenta que acababa de decir que conseguiré pasar el hecho de que mi amigo MURIO por MI? No había nada que decir. No había nada que decir sobre el hecho de que estaba atrapado aquí eternamente con el mientras el chico que amo caminaba por la tierra en busca de mí. Mi madre llorando por mí. Miranda...



Oh Dios! Yo no quiero pensar en Miranda. Ella no es emocionalmente estable. Esto no es algo que ella manejaría con facilidad.



—Sé que es mucho para tomar en este momento. Pero todas esas cosas son de ese mundo. Tú tienes que dejar de lado la vida que conocías. —



Leif me dirigió una sonrisa y extendió sus brazos a lo ancho, como si el me estuviera ofreciendo el mundo —Maite tu puedes vivir aquí como nunca has vivido antes.



No tenía una respuesta a eso. Él realmente no había entendido. La humanidad que yo pensaba el poseía, al menos un poco en realidad no existía fue una ilusión. Las emociones y pensamientos de Leif no eran las de un ser humano normal.



Creía que me estaba ofreciendo este maravilloso mundo que era mucho más grande que el mundo en el que yo había nacido. Pero yo era una prisionera. Yo siempre seria una prisionera. Yo estaba aquí, porque no podía permitir que su padre tomara ninguna alma más. Era mi alma, la que había sido condenada. Era mi alma, la que tendría que pagar.



—Ven conmigo. Te voy a enseñar la isla. Es hermoso aquí. Te encantara. Es como un paraíso que otros podrían haber imaginado. Vamos a caminar a lo largo de la blanca costa y el agua es de un azul cristalino. Luego está mi padre. El quiere conocerte oficialmente. Y…—



— No voy a salir de esta habitación— El puede tener el poder para obligarme a permanecer aquí, pero eso no significaba que yo tenía que calmarlo. Yo era un maldito animal molesto el podía jugar conmigo. Me quedo aquí. Tal vez voy a perder mi mente y empezare a hablar con amigos imaginarios. Eso sería mucho más preferible que la realidad.



—Maite, por favor, no actúes de esta manera. Te aburrirás aquí. Quiero mostrarte todas las cosa que hay en Vikolan te gustara. Es tu hogar. Por favor, ven conmigo.



De ninguna manera en el infierno. Negué con la cabeza y camine para sentarme en la cama. — ¿Tienes algún libro aquí? Estoy dudando de mis trabajos para el iPhone— Metí la mano en mi bolsillo para ver si mi teléfono estaba en el último lugar que lo había visto. Pero, por supuesto, no estaba.



—Tenemos una biblioteca entera. Llena de todo lo que quieras leer. Ven conmigo. Conseguiremos algunos, no te puedes llevar todos. —La esperanza en su voz sólo se encendió mas mi furia.


Sacudiendo mi cabeza, espete —No, gracias. Solo dormiré. — le informé, sacudiendo las sabanas de satén negro, le di la espalda. Yo no iba a ser capaz de dormir, pero tal vez si el pensaba que yo lo estaba, seria capaz de deshacerme de el, por el momento. Tenerlo aquí no me estaba ayudando a hacer frente a las cosas. La puerta detrás de mí, fue abierta y luego cerrada, dejé escapar un suspiro. Rodando sobre mi espalda, mire fijamente el chiffon negro y trate de imaginar mi eternidad. Se veía muy triste. Con suerte la locura llegara rápidamente.



Debo haberme quedado dormida porque el sonido de la puerta de piedra moviéndose me asusto.



Frotándome los ojos, me senté y observe a Leif entrando a la habitación.Su sonrisa era tentativa cuando sus ojos se encontraron con los míos. Bien, lo ponía nervioso acercarse a mí.



Tal vez sería la peor "compañera" y el me dejaría ir y buscaría una nueva compañera de juegos. — ¿Te sientes mejor después de la siesta?— preguntó, deteniéndose en los pies de la cama.



No, nunca me sentiré mejor de nuevo. Yo ni siquiera dare una respuesta a esa pregunta tan ridícula. Leif acepto mi silencio, sin mucha preocupación. Él estaba tratando con mi actitud totalmente demasiado bien. ¿Y por qué llevaba un esmoquin?



—A mi padre le gustaría que te unieras con nosotros para la cena.



No. Nunca.



—Pagan, tu no puedes rechazar Ghede. Yo no puedo protegerte de cualquier castigo que el decida mereces. Por favor, no le desobedezcas.



Él tiene que estar bromeando. Estoy atascada en la versión vudú del infierno y él piensa que me importa que me hare pis por su estúpid*** papi. —No— repetí.


La fría determinación de Leif comenzó a resquebrajarse un poco. Pude ver la frustración en sus ojos y me preguntaba si en verdad podría molestarlo al punto que decida deshacerme de mí. Por supuesto no esperaba que me enviara de vuelta a la tierra, pero me tiraría a su fosa de fuego o algo así. ¿Tendrían incluso uno de esos?
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Re: Predestined WebNovela LevyRroni(Saga Existence)

Mensaje por tamalevyrroni el Dom Sep 27, 2015 11:25 am

—Está bien, escucha. Si haces esto por mí yo... Voy a enviar el alma de Wyatt a ti. Incluso serias capaz de hablar con él.



—Su alma es diferente cuando no está en la tierra. Una vez que un alma sin cuerpo deja la tierra y habita en el más allá puede hablar. Es sólo en la tierra que se requiere un cuerpo para la comunicación. Sin embargo, cuando te habla va a ser diferente. Él no lo hará con su boca. La voz de Wyatt estará en tu cabeza. Su alma hablara con tu alma. —



Wyatt. Podría ver y hablar con Wyatt. Me puse de pie y camine alrededor de la cama hacia la puerta. —Bueno, vamos a hacer esto.


Leif se echó a reír detrás de mí —Tengo que tomar nota de esto. Sólo tengo que encontrar el incentivo adecuado para ponerte en marcha y en movimiento. Ojalá hubiera pensado antes en Wyatt. Y no puedes llevar eso a la cena. Ghede exige respeto. Tu necesitas de vestirte de acuerdo a sus deseos.



— Bueno, Ghede tendrá que superarlo porque cuando me arranco del maldito puente yo sólo tenía un par de pantalones vaqueros, un suéter y una chaqueta de cuero. Yo no sabía exactamente que empacar para esta excursión. —Sonriendo, Leif hizo un gesto con su mano que más bien parecía un patético intento de espantar a una mosca.



—Tu luces hermosa y mi padre estará satisfecho.



Al mirar hacia abajo contuve el aliento. Yo estaba segura de que yo tenía algo de busto, pero el apretado escote del vestido ridículamente extravagante, había hecho subir mis tetas a mi nariz. O al menos eso parecía. La falda del vestido estaba a mi alrededor como un aro ¿Qué era esto 1800?


— ¿Por qué acabas de ponerme en un vestido de Scarlett O'Hara? ¿Eres conscientes de que nos trasladamos a la moda de hace mas de cien años? — Leif se río entre dientes y me ofreció su codo —Mi padre disfruta de una fiesta. Mardi Gras (1) es su época favorita del año. Hoy en día el Mardi Gras está en su apogeo a lo largo de las calles de Nueva Orleans de modo que mi padre tiene sus propias celebraciones aquí abajo. Lo mas probable es que el lance cuentas de rosario en la mesa y nos sirva King Cake (2). El te gustara de verdad. Él es conocido por ser el alma de las fiestas.—



— ¿En serio ?Y yo que pensaba que él era conocido por ser el espíritu maligno del mal de los muertos. Tonta de mí. —Leif sacudió la cabeza hacia mí —Tu no puedes decir esas cosas, Maite. Él no lo va a aprobar. No puedo evitar que se te castigue. Por favor escucha lo que dices. Si no lo haces no seré capaz de traer a Wyatt para ti esta noche. —



Eso fue suficiente para hacerme callar. Tengo que morder mi lengua y negociar con el. Mirando hacia abajo el vestido lavanda y púrpura oscuro con perlas que adornaban me pregunté si tendría que soportar este ridículo vestido toda la noches. Si es así, ¿significa eso que conseguiré ver a Wyatt?



—Vamos. La cena espera y debes estar hambrienta. —


Mi estómago gruñó en respuesta y Leif sonrió antes de abrir la puerta y permitirme salir. Esta vez no había calles malolientes. En cambio, el amplio pasillo estaba adornado con lámparas de gas y algunas esculturas con mascaras a lo largo de las paredes. Eran el tipo de máscaras que se ven en los bailes de disfraces.Elegante y bueno…exquisitas eran las únicas maneras de describirlas.



—Estos son recuerdos del Mardi Gras pasado.



Cada año el padre hace una fiesta de disfraces el Fat Tuesday (3) y cada máscara es la asistencia que siempre es recordada por estas paredes.



Si no despreciara todo lo relacionado con este lugar podría encontrarlo interesante.

20

William

La madre de Maite estaba en duelo. Yo podía oír su dolor desde fuera de la casa. Yo había pasado dos días buscando la manera de penetrar en Vilokan. Pero Maite no querría que su madre llorara su muerte.



Ella no querría saber que su madre estaba teniendo una completa crisis emocional.
Ahora mismo esta era la única cosa que yo podía hacer por ella y en cambio podía encontrar si había algo, cualquier cosa que su madre recordara acerca de la noche con el doctor vudú en la choza.



Llamar a la puerta seria lo que ella esperaba. Ella me vio como el novio de Maite. Si quería que ella creyera que yo no soy un ser humano yo tendría que entrar de una manera diferente. Yo solo esperaba que ella no se asustara demasiado.



Aparecí en el taburete de la barra directamente en frente de la madre de Maite. Ella estaba sentada a la mesa con una taza de café. Podía oler el whisky en su bebida.



Los ojos hundidos se destacaban con anillos oscuros por no dormir su mirada conecto con la mía. Sorprendentemente, ni siquiera se inmuto. En cambio, me miro directamente y me estudio en silencio. No hubo manchas de lágrimas corriendo por su rostro.



Su rostro eran los de una completa perdida y angustia. Yo había visto esa expresión en otras madres, que se enfrentan a la pérdida de su hijo. Pero este dolor de madre hizo que mi pecho doliera. Tal vez porque compartía su dolor. Aunque sabía que Maite no estaba muerta, ella se había ido. Por ahora.



—William— por fin habló. Su voz era pequeña y áspera por el poco uso.



—Sí— le contesté, a la espera de que dijera más.



Ella no lo hizo de inmediato. Ella tenia su cabeza inclinada y buscaba en mi rostro la respuesta a sus pregunta yo sabía que se estaban acumulando en su cabeza. Ella pensó que había bebido hasta quedarse dormida y que estaba soñando.



Posiblemente alucinando. Varias explicaciones diferentes corrieron a través de la niebla de sus pensamientos.



¿Cómo tu…— Callo, ella no estaba segura de que decir exactamente. ¿Cómo tu acabas de aparecer de la nada? Aún podía ver la incertidumbre en sus ojos.



—Porque no soy un ser humano. Soy algo más. —La dejé asimilar esa información.



Dio un suspiro de cansancio y empujó la taza de café y whisky fuera de ella.—Bueno, he tenido mucho de eso, supongo. —

(1) Mardi Gras: es el nombre del carnaval que se celebra en Nueva Orleans, Luisiana y Mobile, Alabama (EEUU). Se celebra el día antes del Miércoles de Ceniza. Se refiere a que era el último día para disfrutar de los placeres tanto culinarios como carnales antes de la época de abstinencia que marca el inicio de la Semana Santa y la Cuaresma.


(2) King Cake: es un tipo de torta asociada con la festividad de la temporada en una serie de países, y en otros lugares con el pre- Cuaresma celebraciones de Mardi Gras / Carnival.


(3) Fat Tuesday: es el nombre tradicional para el día antes del Miércoles de Ceniza , el primer día de Cuaresma.
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Re: Predestined WebNovela LevyRroni(Saga Existence)

Mensaje por tamalevyrroni el Dom Sep 27, 2015 11:26 am

—Yo no soy una alucinación. He estado aquí en su casa casi todas las noches desde el momento en que el alma de Maite estuvo marcada por la muerte. Vigilándola. —



— ¿Tu sabías que ella iba a morir? — La pregunta de su madre era una mezcla de ira y confusión.



Sacudiendo la cabeza sostuve su mirada. —No. Maite no está muerta. Yo no le permití morir en el accidente de coche que debería haber tomado su vida y ella no murió cuando su coche se salió de ese puente.



Empujándose así misma de nuevo fuera de la mesa se puso de pie. —Tengo que ir a la cama. No he dormido en un tiempo y ahora estoy perdiendo la cabeza— murmuró.



Me puse de pie y me detuve en su camino. —No. No lo harás. Soy real y lo que te estoy diciendo tambien Maite está viva. Su alma está en su cuerpo.



Sin embargo, el espíritu vudú al que la vendiste cuando era una niña tiene derecho sobre ella y en este mismo momento el la tiene. Necesito que me escuches, confía en mi y ayúdame.



Poco a poco el rostro de su madre paso de la incredulidad al horror. Comprobé que estuviera estable hasta que sus piernas se reunieron con el sillón de cuero detrás de ella, se dejo caer en el y la comprensión hundió más su rostro. No estaba seguro de si ella lo creia o no, pero ella sabía que mis palabras tenían algo de verdad.



¿El espíritu vudú? —Susurró con voz entrecortada.



—Sí, el medico vudú que abrió el alma de Maite con el fin de salvar su vida.



Ella sacudió la cabeza y levantó los ojos de nuevo hacia mí — Yo nunca prometí su alma. Yo nunca haría algo por el estilo. Yo solo pregunte por cualquier forma de hacer alguna magia especial o poción milagrosa para curarla. La enfermera, la enfermera dijo que su abuela nos podría ayudar. Estaba desesperada y dispuesta a intentar cualquier otra vía. La medicina tradicional no estaba funcionando. Pensé que con las hierbas y remedios naturales de la anciana podría tener alguna posibilidad de hacer algo que los médicos no puedieron. Yo nunca...Nunca...prometí su alma.


Los seres humanos eran tan ingenuos de los poderes sobrenaturales a su alrededor. Las cosas que creían muchos otros tenían una fácil explicación. Los conceptos de magia y poderes eran tan exagerados que ellos asumían una curación natural. Esa sería una explicación médica que cubre todo.



—El vudú no son hierbas y recursos naturales de jurisdicción. Es una religión. Una que se hace poderosa por los malos espíritus cuando los seres humanos creen en ellos.



Si no crees entonces no pueden hacerte daño. Pero si alguna vez encomienda responder una solicitud se encuentra en deuda con el espíritu que responde. Usted quería salvar a su hija de la vida. Sólo hay un espíritu vudú que puede hacer eso.



Uno poderoso. El espíritu del Señor de los muertos puede otorgar la vida. Es aficionado a la concesión de las vidas de los niños. Pero no porque él es malévolo. Porque entonces él es dueño de su alma. Tu le pediste al medico vudú que hiciera lo que sea por ella. Sin embargo, Ghede, El espíritu Señor de los muertos, podía hacer algo. Y así lo hizo. Él le dio vida a Maite cuando era su destino fallecer. Su alma tendría una vida corta esta vez. Su otra vida hubiera sido mas larga. Tú permitiste que el mal cambiara eso porque no estabas dispuesta a dejarla ir. Ahora, Ghede ha venido a reclamar lo que por derecho le pertenece. —



Ella no habló de inmediato. Vi como se hundía más con mis palabras y procesaba todo lo que le había dicho. No es fácil para los humanos entender. Por lo menos no los temas espirituales. Pero yo esperaba que, debido a que había experimentado el poder del vudú aquella vez por lo menos podría abrir su mente.



— ¿Me estás diciendo que Maite esta ... ella está en…—



—Vilokan, el reino más allá o espiritual, donde los espíritus del vudú habitan. Ella está ahí en su forma humana. Ellos no pueden tomar el alma de su cuerpo sin la Muerte y puedo asegurarle que la Muerte no se llevará su alma— Explicarle que yo era la muerte sería llevar las cosas un poco demasiado lejos. Ella había tomado en su mente todo lo que era capaz de manejar.



— ¿Cómo hago? ¿Qué debo hacer? Si ella esta en Vilokan ¿hay alguna manera en la que yo pueda traerla de regreso? ¿Cómo puedo solucionar este problema?—



—Usted no. Pero yo lo haré. Sólo necesito que pienses acerca de esa noche. Desde el momento en que la enfermera vino y el momento en el que Maite se curó. Entonces necesito que recuerdes la infancia de Maite. Esta ese niño, un niño rubio que entró en su vida varias veces. Necesito que lo recuerdes todo. Incluso si tu crees que no es importante. Necesito saberlo.



—Ella asintió con la cabeza y luego frunció el ceño —¿Y si estoy dormida? ¿Esto no es un sueño? —



—No, estás muy despierta. De hecho, ¿Por qué no vas y te preparas una taza de café sin el whisky esta vez? Te necesito tan alerta como sea posible.



—Sí, está bien, eh ¿no tomas café?— Preguntó volviendo a mirarme.



—No, gracias. Estoy bien—le aseguré, y se apresuró a entrar en la cocina para preparar la taza. Me levanté y me acerque a la repisa, tome una de las muchas fotos de Maite alineadas en la misma. Estaba sonriendo con alegría a la cámara con los brazos colgando sobre los hombros de Wyatt y Miranda. Froté la yema de mi dedo pulgar por encima de su dulce sonrisa a continuación, coloque la imagen en su lugar.



—Acaba de ocurrir algo. La madre de Miranda dijo que Leif estaba en el coche con ella y que está también esta desaparecido.



Sin darme la vuelta para mirarla respondí.

—Sí, me imagino. Considerando que Leif es el hijo de Ghede.



El fuerte ruido de la taza golpeando el suelo de baldosas me recordó que estaba tratando con un humano aquí. Uno que, a diferencia de Maite, no había visto almas durante toda su vida. Realmente necesito decir las cosas con un poco mas de cuidado.

Maite

Cuando acepte la invitación de Ghede ni una sola vez imagine lo que estaba viendo en la larga mesa de seis metros. Echándose hacia atrás con una sonrisa siniestra en su rostro era una figura alta con un negro sombrero de copa, un par de gafas de sol oscuras y dos cigarrillos colgando de su boca. Por lo que yo podía decir llevaba un esmoquin de colas. Sus dos pies apoyados en la mesa mientras se reclinaba en la silla de mármol y un enorme espaldar que me recordó más a un trono de una película de princesas.



Salvo, como la mayoría de los otros elementos en la habitación, era negro.Leif nos había colocado justo a la derecha de él y él sonreía con orgullo como si hubiera traído a su preciada posesión para impresionar a su padre.


Una mujer escasamente vestida colocó una copa de plata gigante delante de mí y yo estaba un poco preocupada de que sus senos iban a explotar en mi cara. Yo estaba aterrorizada de tomar o beber algo que un montón de espíritus vudú cenaran pero yo quería ver a Wyatt. Por lo que me forcé a recoger la copa y levantar los labios.


El hedor quemaba mi nariz y rápidamente la coloque de nuevo en su lugar. No tomare eso.

La risa de Loud me sobresaltó y de un tiron llamo la a atención de Ghede para verlo golpear la mesa con una mano y reír sorprendentemente en voz alta sin dejar caer ni una vez un cigarrillo de su boca.



—Me divierte hijo— gritó él y el resto de los asistentes a la mesa se unieron a su risa.



La mano de Leif tomo la mía bajo la mesa en un intento de apretón y luego la apartó rápidamente.



Yo no quería que me tocara.



— ¿No te gusta el ron?—declaró Ghede para que el resto de la mesa escuchara.
Ron. Así que eso era. No, no me gustó el ron.



—No— respondí, incapaz de sostener su mirada penetrante incluso con las gafas oscuras. Todavía podría sentirlo.



—Ah, eso podemos solucionarlo—



Es muy improbable.



— ¿Podrías tener un poco de soda, padre? —Leif preguntó y por una vez yo estaba agradecida por su presencia.



Tenía la boca muy seca.

—Si, trae un poco de soda— ordenó a una de las mujeres de pie alrededor de la mesa a la espera de hacer su voluntad.



—Gracias— logré ahogar. Wyatt, me recordé a mí misma. Yo estaba haciendo esto por Wyatt.



—Ah, y ella tiene costumbres. Has elegido una buena hijo. Me agrada.


Leif sonrió a mi lado y sentí el impulso de vomitar.

—Un brindis— anunció en voz alta a Ghede al resto de la mesa —Ella cayó enamorada de William. Correcto— El gozaba de las respuestas de sorpresa que venían de los otros. Me asomé bajo la mesa por primera vez desde que estaba sentada y tenia que esforzarme para no bostezar. Por lo menos mi vestido no destacaba. Cada mujer en la mesa estaba vestida de una manera similar al estilo antiguo. Sin embargo, sus pechos eran mucho más grandes por lo que en realidad tenía el escote a la altura de su nariz. Mi respiración se atasco cuando observe a uno de los hombres tirar de la parte delantera de una dama hasta que su pecho entero rebotó libre.



Aparto la mirada y estudio otro lado de la mesa.



Los hombres iban vestidos con trajes de etiqueta e incluso varios llevaban máscaras negras. Los peinados de las mujeres fueron alarmantemente altos. Rizos apilados al menos de treinta centímetros, joyas brillantes, plumas y otros accesorios.



Todos bebieron abundantemente y reían estridentemente. Un chillido fuerte trajo mis ojos de nuevo al otro lado de la mesa y vi como al hombre que había sacado los pechos de la mujer, ahora ella tenia su trasero en el borde de la mesa con su vestido apilado alrededor que era una hazaña en si misma por todas las telas y ella tenia las piernas extendidas mientras gritaba con deleite. Cuando el hombre fue a desabrochar sus pantalones cerré los ojos y moví mi cabeza hacia la pared detrás de la cabeza de Leif.



Querido Dios, que estaban a punto de... hacerlo en la mesa. ¿Qué había acordado—Padre, por favor, Maite no está acostumbrado a este tipo de comportamiento.



¿Por esta noche se puede detener?— Preguntó Leif a mi lado y quería enterrar mi cara en su hombro y empezar a tararear una canción que disfrazara los fuertes gruñidos que venian del hombre tan sólo a unos metros.



— ¿Qué? El sexo es parte de la diversión . Que es una fiesta sin el pacer de la carne, hmmm. Esa no es la respuesta.



La mujer empezó a gemir en voz alta y gritar palabras que yo nunca había oído antes. El brazo de Leif rodeo mis hombros y yo a su lado use su brazo para callar el sonido mientras mis ojos seguían herméticamente cerrado.



—Lo siento, Maite— susurró en mi pelo.



Si él era realmente lo sintiera, no me habría sobornado para que viniera a este lugar. No era una comida esto era...una... maldita orgía. Más gemidos se unieron y me encogí con horror cuando las mujeres daban sugerencias vulgares y los hombres gritaban descripciones desagradables.



Esto no era nada como lo que había imaginado.—Por favor Padre ¿puedo ser excusado?— Leif preguntó.



—Hmph, supongo. No quiero detener mi fiesta. Toma a la chica, enviare comida para ustedes.



Aliviada, me levanté con cuidado de no echar un vistazo hacia la mesa y dejar que Leif me lleve a la habitación de nuevo en la seguridad de la gran pasillo.


—Ay Dios Mío— le susurré horrorizada. Mi mente siempre quedaría traumatizada.



Lo siento. Yo esperaba que con mi padre allí ellos pudieran contenerse pero…—



—Pero él es un enfermo pervertido— terminó por él.



Leif comenzó a abrir la boca, pero lo interrumpí.—No lo hagas. No me importa lo que tengo y lo que no puedo decir sobre el aquí.



Esa fue la experiencia más repugnante de mi vida. Y tu solo me llevaste directamente a ella. Sin preparación, ni advertencia.



—Porque sino, no hubieras asistido y mi padre te habría castigado.



— ¿Y eso no fue un castigo?



—No, encuentra eso entretenido. Él es el un espíritu vudú sobre muchas cosas. El erotismo es uno de ellos.



—Uf, ¡oh!, ¡uf! —Negué con la cabeza y comencé a caminar hacia la habitación en la había estado antes.



—¿No quieres ver a la biblioteca?— Preguntó Leif.



Pensé en lo que acababa de ver y la idea de que la biblioteca contenía probablemente el noventa por ciento de porno era una salida importante para mí.—No, prefiero ir a lavar con cloro mis ojos y mis oídos— le espeté de vuelta.



— ¿Qué pasa con Wyatt?—



El había utilizado el poder de esa jugada. Me detuve y lo fulmine con la mirada.



Odiaba que el aun tuviera algún control sobre mi.—Si tú de verdad sintieras lo de esta noche lo enviarías a mí ahora—



Lief asintió con la cabeza —Hecho. Y te voy a traer comida también.



Comida normal y soda.

No discutí, porque yo estaba segura de que cuando mi estómago se estableciera de esa escena asquerosa de la había que fui testigo iba a tener hambre. Hacía un tiempo desde que había comido.



— Cruza a la derecha es la tercera puerta— instruyó Leif. Yo era buena, con direcciones, así que no necesitaba que me lo recordara pero aun así asentí con la cabeza y seguí mi camino. Yo estaba ahora aterrorizada de lo que podría ser testigos en estos pasillos.



La puerta era de un color púrpura oscuro con una gran calavera negra esculpida en mármol montado en el centro de la misma.



Yo no había prestado atención a la puerta cuando habíamos salido anteriormente.



Es triste pero esto fue un recuerdo reconfortante para mí.



Anteriormente lo había odiado. Ahora, después de la horrible experiencia, decidí que tenía que estar muy bien informada de esta sala, porque yo no la dejaría de nuevo.


Al mirar hacia mi vestido lo quería fuera. Me recordó a las otras mujeres y me hizo sentir sucia llevarlo. Sin embargo, no vi mis otras ropas en ningún lugar y yo no estaba dispuesta a desnudarme.
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Re: Predestined WebNovela LevyRroni(Saga Existence)

Mensaje por tamalevyrroni el Dom Sep 27, 2015 11:27 am

21



La puerta se abrió con un crujido detrás de mí y me volví esperando ver a Leif con la comida, pero era Wyatt. Cerró la puerta detrás de él y una sonrisa triste le tocó los labios. Él era más sólido de lo que las almas se suponían que eran.



— Hey Maite. — Lo miré mientras registraba que él sólo me había hablado en mi cabeza.



— Wyatt, lo siento mucho — le contesté acercándome a él.



— Esto no es tu culpa Maite. Yo no entendía nada de eso al principio, pero Leif me ha visitado en varias ocasiones y ha explicado todo.



— No, es mi culpa. Si yo hubiera ido con él cuando me habló de mi alma tú estarías vivo. Pero yo no lo sabía. Si hubiera sabido que iban a tomar a otra persona en mi lugar nunca me hubiese quedado.



— Pensaste que la muerte lo arreglaría con el tiempo —respondió.



— Sí, lo hice. Supongo que sabes sobre William ahora. —Wyatt asintió con la cabeza entonces, tendió una mano y, aunque no estaba segura de si la mía iría a través de él o si él era sólido como parecía Extendí la mano para tomar la suya. La mano dura y fría bajo la mía me sorprendió.



— No eres como las otras almas. Ellos no pueden hablar y no son sólidos.



— Creo que es por donde estamos. Aquí Ghede hace las cosas como él quiere que sean. Yo creo que... uh



—Wyatt dejó de hablar y miró hacia otro lado. Casi parecía incómodo y poco a poco la cena de esta noche volvió a mí y me di cuenta de lo que estaba tratando de decir.



— ¿Él usa las almas como su entretenimiento? —Le pregunté, Wyatt miró hacia mí y asintió. Mi estómago se sintió mal de nuevo. ¿Había utilizado Ghede a Wyatt de esa manera? Iba a vomitar.



— No Maite él no me ha obligado a hacer nada de... esas cosas. Simplemente lo vi. Creo que mi edad me mantiene a salvo de ello, no estoy seguro. —Me apoyé en el lado de la cama y me hundí en el relieve. —



Tiene la intención de que te quedes aquí ya sabes. — Levanté mis ojos hacia Wyatt y asentí.



— Lo sé. Sólo deseo que hubiese una manera de que pudiera sacarte. No es justo que tengas que permanecer aquí ahora que he aceptado venir. Él me tiene. No me voy a ir.



— ¿Cómo esta Miranda? — Preguntó Wyatt y el dolor en sus ojos rebano a través de mí.



Me acordé de ella sentada en su cama con sus notas rodeándola y al oso de peluche que le había regalado en su regazo. No podía decirle lo mucho que ella se lamentaba su muerte. Sería demasiado.



— Ella está bien. Te echa de menos ferozmente, pero cada día se pone mejor —le aseguré. Su rostro cayó.



— Eso era antes. Cuando te tenía a ti. Ahora nos ha perdido a los dos. —Las palabras no dichas que colgaban en el aire entre nosotros eran gruesas y dolorosas.



— Ella es más fuerte de lo que crees —le aseguré, pero el recuerdo de su cuerpo borracho tambaleándose fuera del cementerio, decía otra cosa completamente distinta.



— Espero que sí. —Podría decir por el tono de su voz que no estaba de acuerdo. Tenía razón, por supuesto. Miranda era como una flor frágil.



Una que necesita ternura y cuidados especiales. Wyatt siempre había entendido y había salido de su camino para darle exactamente lo que necesitaba. Yo lo amaba por eso.



— Él va a venir —dijo Wyatt, mirando fijamente la puerta cerrada.



— ¿Puedes quedarte? — Le pregunté, no estaba dispuesto a verlo partir.



— No. Pero voy a volver de nuevo.



— Quédate. Le pediré que te deje. —Wyatt sacudió la cabeza:



— No quiero Maite. No quiero estar cerca de él. —Lo comprendí. Leif le había quitado todo a Wyatt. Su futuro. Su eternidad.



— Adiós, Maite.



— Adiós.



Leif abrió la puerta y Wyatt pasó a su lado sin decir una palabra.Frunció el ceño, Leif cerró la puerta y se acercó a la mesa junto a la cama y dejó una bandeja de plata llena con elementos reconocibles, como queso y galletas, fresas, rolos de cena, carne de cerdo rellena y galletas con chispas de chocolate.



— Él no me quiere —murmuró Leif mientras me entregaba un plato grande de porcelana redondo.


— No, no lo hace. Pero entonces, ¿quién puede culparlo? Le quitaste la eternidad. Ahora está atrapado aquí para siempre. —La línea de ira de mis palabras le hizo estremecerse.

— No tomé su alma Maite, lo hizo mi padre. No tenía ni idea que iba a hacerlo. Ghede no le da respuestas a nadie dentro de nuestro reino. Él toma las decisiones que le agradan y se excede en cosas placenteras y corrompe actividades agradables, haciendo las cosas que deben ser satisfactorias y buenas en conductas depravadas. Nada de lo que pueda decir lo detendrá. Era un niño cuando él me pidió elegir un alma. No tenía idea de cuáles eran las consecuencias. Te elegí. Entonces no sabía lo que eso significaba. Puedes odiarme, pero trata de entender que no soy mi padre.



Puede que no sea su padre, pero no tenía el coraje de enfrentarse a él. Era débil, ¿pero acaso no lo había sabido siempre? Incluso cuando yo pensaba que era un ser humano Leif había sido débil. Él nunca aceptaba realmente el peso de sus acciones. Él siempre te hacía sentir como si sus disculpas fueran algo precioso y especial y que serías estúpid*** si no las aceptabas. El carisma que había llevado le había ganado muchos avances. ¿Quién era él exactamente? Si su padre era Ghede entonces, ¿quién era Leif?



— ¿Quién es tu madre? —Leif hizo una pausa fijándose en su plato. Dejo caer la fresa en sus dedos en el plato luego suspiró con cansancio antes de levantar los ojos y mirarme a través de sus largas pestañas rubias.



— Mi madre es Erzulie, ella es la razón de que mi piel sea pálida y mi pelo rubio. Ella es la diosa vudú de muchas cosas. El amor es una... la venganza es otra. Ella tiene muchos amigos y disfruta de las mismas cosas que hace mi padre. La veo de vez en cuando, pero la mayor parte cuando vivo con mi padre. Ella nunca ha tenido ningún deseo de un hijo, pero entonces yo no soy su único. Tiene varios, muchos de los cuales andan por la tierra. Ella no está por encima de los hombres humanos teniéndolos en su em... cama.



—Su madre era una diosa vudú del sexo alocado. Genial.



Metí el cerdo relleno en un rollito de cena y mastique mientras esta información se hundiera en mí. Nunca había cuestionado su verdadero color de piel hasta esta noche. Cuando había visto que su padre era de color marrón oscuro me había sorprendido. Pero entonces estaba un poco conmocionada por la salvaje orgía pasando y ese tipo de precedencia.



Después de tomar un largo trago de la lata de coca-cola que Leif me había llevado lo estudie un momento.



— No hablas como tu padre tampoco. Él tiene un poco de acento cajún.



Leif se encogió de hombros: — He pasado la mayor parte de mi vida siguiéndote. Adopté tu acento, así estaría en línea con tu vida. No quería parecerte extraño.



— ¿Así que todos esos sueños que he tenido son reales? Esas cosas realmente pasaron. ¿Hay más recuerdos que he olvidado? —Leif miró fijamente la comida en su plato. Luego logró un pequeño encogimiento de hombros.



— Tal vez unos pocos más. —Él estaba mintiendo. Ni siquiera podía mirarme.



— ¿Unos pocos más? ¿Eso es todo?
Dejando su plato en la mesa, Leif se puso de pie y comenzó a caminar en el extremo de la cama. Vio como comía el queso y las galletas en el plato. Tenía la sensación de que no me iba a gustar esta respuesta y decidí que mejor sería que comiera antes de que perdiera el apetito de nuevo.



— He estado contigo muchas veces en tu vida. Cuando estabas sola o triste, yo estaba allí. Cuando estabas en peligro, allí estaba yo. Era lo que hacía. Padre dijo que eras mía y debía protegerte. Así que lo hice. Siento que no lo recuerdes. No fue algo que hice a propósito. Es sólo que no tengo alma y tu alma no puede recordar por mucho tiempo cuando no estoy cerca de ti.



— ¿Por qué quieres que recuerde aquellos tiempos? ¿Los que me has elegido para soñar? —Leif se detuvo y puso sus manos sobre la baranda, al pie de la cama. Sus intensos ojos azules alumbrando dentro de mí.



Debido a que esas fueron las veces que me enamore un poco más de ti. —No Nonononono. Yo no quería que él me amara. Yo quería que él me dejara ir.



— Tú no me amas, Lief. Si me amaras nunca habrías sido capaz de mantenerme en contra de mi voluntad.



—Leif gruñó en la frustración y levantó las manos,
— Ya te he dicho que no puedo controlar a mi padre. Él salvó tu vida. Él es tu dueño Maite.



— Nadie es mi dueño. —Leif negó con la cabeza.



— No quiero discutir contigo. No esta noche. Vamos a comer, ¿Vale? —Camino de vuelta y cogió su plato.



Terminé de comer mi comida hasta que mi estómago estuvo definitivamente satisfecho y luego bebí hasta la última gota de mi coca cola. No estaba segura de cuánto tiempo pasaría antes de que tuviera la oportunidad de volver a comer. Debido a que no había manera posible de que quisiera volver a ese comedor. Me podría morir de hambre por lo que me importaba.



— ¿Estás llena? —Preguntó Leif de pie y apilando los platos en la bandeja.



— Sí —fue la única respuesta que iba a obtener de mí. Se volvió para salir y luego se detuvo. Sus hombros cayeron con un profundo suspiro y él me devolvió la mirada.



— ¿Qué puedo hacer para demostrarte que te amo? Cualquier cosa menos que te permita irte, porque no puedo. Hare cualquier otra cosa que me pidas. Quiero que aceptes esto. Nosotros. Sólo dime. —Yo le devolvió la mirada y sabía lo que podía hacer para que mi eternidad fuera más soportable.



— Libera a Wyatt a un transportista. No lo tengas aquí.



— ¿Si puedo convencer a mi padre para liberarlo a un transportista entonces creerás que te amo y dejaras que esto funcione entre nosotros?



Sentí un bulto levantándose en mi garganta ante la promesa que estaba a punto de hacer. Estaría tirando la pequeña esperanza de que William pudiera salvarme de esto. Pero el alma de Wyatt estaba en juego por mi culpa.



— Sí, si llevas de la mano el alma de Wyatt a un transportista y me dejas ver que eso suceda. Una vez que sepa que ha sucedido y que su alma está donde le corresponde entonces me quedare contigo. Hare lo que pueda para hacerte feliz. Para hacernos...a nosotros... felices. —La cara de Leif se rompió en una sonrisa por primera vez en toda la noche.



— Tienes un trato. Descansa un poco Maite. Mañana es un nuevo día y no puedo esperar para comenzar la eternidad contigo.



No pude estar totalmente de acuerdo con él. Acababa de destrozar mi corazón.
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Re: Predestined WebNovela LevyRroni(Saga Existence)

Mensaje por tamalevyrroni el Dom Sep 27, 2015 11:28 am

William

De pie en el edificio de la escuela derrumbada que quedo devastada por el tornado que acababa de sacar todo un pueblo no podía concentrarme en mi objetivo. Tenía que buscar la entrada de Vilokan. Pero las almas tenían que ser tomadas. Yo acechaba a través de las grietas del edificio sacando las almas llenas de dolor de los cuerpos de los niños y maestros. Varios transportistas me seguían en mi vigilia.Cada vez que pasaba a un niño cuya alma no estaba en necesidad de ser liberada estaba agradecido. Una vida más que se habían salvado de la tragedia.

Seguí a cada edificio y casa sin contar las almas cuando las tomaba. Sólo tomó momentos y estaba entonces caminando por los caminos fangosos de Nicaragua que tenían almas de mujeres enfermas y niños que nunca tuvieron una oportunidad. Casas de cartón y pisos de lodo llenaban la tierra. No había agua potable en millas. Tanta pobreza aquí, mientras en otros lugares había tal abundancia.



Los distintos países, continentes, causas pasaban frente a mí, mientras le arrebataba el alma de los cuerpos.



La muerte ocurría a menudo. Era un oscuro vacío que una vez había caminado sin alegría. Después, Maite había entrado en mi mundo y lo había hecho todo bueno. Había hecho que el vacio se fuera dándome una razón para existir.



Ahora, ella se había ido. Yo la había defraudado. La había perdido y estaba a punto de asaltar las calles de Nueva Orleans y rasgarlas de par en par hasta que encontrara el portal que estaba buscando.



— William —La voz de Gee me llamaba y dándome la vuelta de mi tarea la mire.



¿Qué? —Gruñí enojado. Verla sólo me hacia recordar a Maite. Mi Maite.



— Ghede va a liberar el alma de Wyatt a un transportista. El Creador me ha llamado. Dijo que para que te avise y que podías elegir qué hacer con esa información lo que te plazca.



— ¿Dónde? ¿Cuándo? —Le pregunté mientras se disparaba la esperanza a través de mi pecho.



— Esta noche. Él quiere que se haga lo más pronto posible. — ¿Por qué? ¿Cuál era su juego?



— ¿Dónde? —Le exigí.



— Bourbon Street. —Así que el portal estaba en Bourbon Street.



— Necesito a los transportistas que irán con nosotros. Dirígelos. Yo me encargo del resto.



Gee corrió para seguirme el ritmo mientras yo acechaba la calle hacia la iglesia católica, donde un sacerdote acababa de terminar su vida. Tenía que lidiar con el alma entonces podría llamar las tropas.



— ¿Por qué? ¿Qué vas a hacer?



— Voy a reventar el maldito Infierno para abrirlo. Eso es lo que voy a hacer.



— ¿Quieres decir el Vilokan?



— La misma cosa.

22

Maite

Estaba harta de este espacio. Incluso aunque las enfermeras fueran realmente agradables, yo extrañaba mi dormitorio. Me gustaba mi alfombra rosada mullida y mis muñecas Bratz. Yo le había preguntado a mamá si nosotras podíamos ir a recogerlas pero ella dijo estaba demasiado lejos. Ella no quiso dejarme por mucho tiempo y yo no quise que ella se fuera por mucho tiempo tampoco. Ahora que la Abuela había vuelto a casa para ver a su doctor éramos solamente mamá y yo. Ella había ido a conseguir algo de café y algo caliente para comer, me dijo. Yo sabía que ella no durmió muy bien en la silla al lado de mí que se convirtió en una cama. Pero me alegré de que ella se quedara.



De noche me daba miedo. La habitación era muy oscura y a veces mi puerta se abría y nadie estaba allí. Mamá dijo que los fantasmas no eran reales pero yo no estaba tan segura.



Echaba de menos a la Abuela ya. Ella me lee un cuento cada mañana. Quise preguntarle a mamá si me podía leer una historia pero sus ojos estaban tan somnolientos. Metí la mano bajo mi almohada y saqué el bonito alfiletero en forma de corazón que la Abuela me había dejado. Siempre me gusto cuando ella lo llevaba sobre sus camisas de fantasía. Ella dijo que mi abuelo se lo había dado en el día de su boda. Él le había dicho que ahora ella tenía su corazón. Eso era una tontería para decir pero sonaba del tipo de cosas dulces. Yo lo tenía ahora, porque tenía el corazón de la Abuela. Yo siempre podría recordar que ella me amaba.



La puerta se abrió y entro un chico que yo no conocía. Él no estaba vestido de blanco o azul así que él no era un medico o una enfermera. Su cabello negro era un poco largo al frente pero se ondulaba al final. Ojos realmente azules me estudiaron y lo miré fijamente de vuelta. Tenía las pestañas largas como una niña, pero él llevaba una chaqueta negra de cuero y vaqueros desaliñados y un par de botas negras entonces él no era muy femenino. ¿Era el hermano mayor de alguien y se había perdido?



-Hola Maite, - dijo él de una voz caliente profunda que me hizo sentir a gusto.



Hey. ¿Cómo sabes mi nombre?



Él se rio un poco. -Porque yo estoy aquí para hablarte de algo.



-Se supone que no debo hablar con extraños, - contesté sacudiendo la cabeza y señalando mi dedo hacia la puerta. A mamá le daría un ataque cuando regresara a la puerta. A mamá le daría un ataque cuando regresará y lo encontrara aquí.



-Eso esta bien pero yo no soy exactamente un extraño. Tu me veras otra vez pronto. Estoy aquí para explicarle algo y necesito que me escuches, ¿bien?



Asentí.



-Tu cuerpo está enfermo. Los médicos no van a ser capaces de hacerlo mejor. Pero tu cuerpo es sólo una cáscara. Tú eres un alma. Cuando este cuerpo se este demasiado enfermo el alma tendrá que dejarlo y es aquí donde entraré. Estaré aquí para sacarte de este cuerpo enfermo y luego te presentare a una joven muchacha hermosa que te recordara a una princesa de hadas. Ella te llevara a un lugar donde te darán un nuevo cuerpo.



-Pero, ¿cómo me conocerá mi mami si estoy en un cuerpo diferente? Ella solamente sabe de este cuerpo.



-Eso es verdad. Tú ves, la vida que tienes ahora morirá. ¿Te acuerdas de cuando tu abuelo murió?



Asentí.



-Bueno, su alma dejó ese cuerpo y se le fue hecho dado un nuevo cuerpo. Una nueva vida. Su siguiente vida su alma estará cerca del alma de su mamá y las almas de todas las personas que amas. Las almas se unen en cada vida. NEstaba harta de este espacio. Incluso aunque las enfermeras fueran realmente agradables, yo extrañaba mi dormitorio. Me gustaba mi alfombra rosada mullida y mis muñecas Bratz. Yo le había preguntado a mamá si nosotras podíamos ir a recogerlas pero ella dijo estaba demasiado lejos. Ella no quiso dejarme por mucho tiempo y yo no quise que ella se fuera por mucho tiempo tampoco. Ahora que la Abuela había vuelto a casa para ver a su doctor éramos solamente mamá y yo. Ella había ido a conseguir algo de café y algo caliente para comer, me dijo. Yo sabía que ella no durmió muy bien en la silla al lado de mí que se convirtió en una cama. Pero me alegré de que ella se quedara.



De noche me daba miedo. La habitación era muy oscura y a veces mi puerta se abría y nadie estaba allí. Mamá dijo que los fantasmas no eran reales pero yo no estaba tan segura.



Echaba de menos a la Abuela ya. Ella me lee un cuento cada mañana. Quise preguntarle a mamá si me podía leer una historia pero sus ojos estaban tan somnolientos. Metí la mano bajo mi almohada y saqué el bonito alfiletero en forma de corazón que la Abuela me había dejado. Siempre me gusto cuando ella lo llevaba sobre sus camisas de fantasía. Ella dijo que mi abuelo se lo había dado en el día de su boda. Él le había dicho que ahora ella tenía su corazón. Eso era una tontería para decir pero sonaba del tipo de cosas dulces. Yo lo tenía ahora, porque tenía el corazón de la Abuela. Yo siempre podría recordar que ella me amaba.



La puerta se abrió y entro un chico que yo no conocía. Él no estaba vestido de blanco o azul así que él no era un medico o una enfermera. Su cabello negro era un poco largo al frente pero se ondulaba al final. Ojos realmente azules me estudiaron y lo miré fijamente de vuelta. Tenía las pestañas largas como una niña, pero él llevaba una chaqueta negra de cuero y vaqueros desaliñados y un par de botas negras entonces él no era muy femenino. ¿Era el hermano mayor de alguien y se había perdido?



-Hola Maite, - dijo él de una voz caliente profunda que me hizo sentir a gusto.



Hey. ¿Cómo sabes mi nombre?



Él se rio un poco. -Porque yo estoy aquí para hablarte de algo.



-Se supone que no debo hablar con extraños, - contesté sacudiendo la cabeza y señalando mi dedo hacia la puerta. A mamá le daría un ataque cuando regresara a la puerta. A mamá le daría un ataque cuando regresará y lo encontrara aquí.



-Eso esta bien pero yo no soy exactamente un extraño. Tu me veras otra vez pronto. Estoy aquí para explicarle algo y necesito que me escuches, ¿bien?



Asentí.



-Tu cuerpo está enfermo. Los médicos no van a ser capaces de hacerlo mejor. Pero tu cuerpo es sólo una cáscara. Tú eres un alma. Cuando este cuerpo se este demasiado enfermo el alma tendrá que dejarlo y es aquí donde entraré. Estaré aquí para sacarte de este cuerpo enfermo y luego te presentare a una joven muchacha hermosa que te recordara a una princesa de hadas. Ella te llevara a un lugar donde te darán un nuevo cuerpo.



-Pero, ¿cómo me conocerá mi mami si estoy en un cuerpo diferente? Ella solamente sabe de este cuerpo.



-Eso es verdad. Tú ves, la vida que tienes ahora morirá. ¿Te acuerdas de cuando tu abuelo murió?



Asentí.



-Bueno, su alma dejó ese cuerpo y se le fue hecho dado un nuevo cuerpo. Una nueva vida. Su siguiente vida su alma estará cerca del alma de su mamá y las almas de todas las personas que amas. Las almas se unen en cada vida. NEstaba harta de este espacio. Incluso aunque las enfermeras fueran realmente agradables, yo extrañaba mi dormitorio. Me gustaba mi alfombra rosada mullida y mis muñecas Bratz. Yo le había preguntado a mamá si nosotras podíamos ir a recogerlas pero ella dijo estaba demasiado lejos. Ella no quiso dejarme por mucho tiempo y yo no quise que ella se fuera por mucho tiempo tampoco. Ahora que la Abuela había vuelto a casa para ver a su doctor éramos solamente mamá y yo. Ella había ido a conseguir algo de café y algo caliente para comer, me dijo. Yo sabía que ella no durmió muy bien en la silla al lado de mí que se convirtió en una cama. Pero me alegré de que ella se quedara.



De noche me daba miedo. La habitación era muy oscura y a veces mi puerta se abría y nadie estaba allí. Mamá dijo que los fantasmas no eran reales pero yo no estaba tan segura.



Echaba de menos a la Abuela ya. Ella me lee un cuento cada mañana. Quise preguntarle a mamá si me podía leer una historia pero sus ojos estaban tan somnolientos. Metí la mano bajo mi almohada y saqué el bonito alfiletero en forma de corazón que la Abuela me había dejado. Siempre me gusto cuando ella lo llevaba sobre sus camisas de fantasía. Ella dijo que mi abuelo se lo había dado en el día de su boda. Él le había dicho que ahora ella tenía su corazón. Eso era una tontería para decir pero sonaba del tipo de cosas dulces. Yo lo tenía ahora, porque tenía el corazón de la Abuela. Yo siempre podría recordar que ella me amaba.



La puerta se abrió y entro un chico que yo no conocía. Él no estaba vestido de blanco o azul así que él no era un medico o una enfermera. Su cabello negro era un poco largo al frente pero se ondulaba al final. Ojos realmente azules me estudiaron y lo miré fijamente de vuelta. Tenía las pestañas largas como una niña, pero él llevaba una chaqueta negra de cuero y vaqueros desaliñados y un par de botas negras entonces él no era muy femenino. ¿Era el hermano mayor de alguien y se había perdido?



-Hola Maite, - dijo él de una voz caliente profunda que me hizo sentir a gusto.



Hey. ¿Cómo sabes mi nombre?



Él se rio un poco. -Porque yo estoy aquí para hablarte de algo.



-Se supone que no debo hablar con extraños, - contesté sacudiendo la cabeza y señalando mi dedo hacia la puerta. A mamá le daría un ataque cuando regresara a la puerta. A mamá le daría un ataque cuando regresará y lo encontrara aquí.



-Eso esta bien pero yo no soy exactamente un extraño. Tu me veras otra vez pronto. Estoy aquí para explicarle algo y necesito que me escuches, ¿bien?



Asentí.



-Tu cuerpo está enfermo. Los médicos no van a ser capaces de hacerlo mejor. Pero tu cuerpo es sólo una cáscara. Tú eres un alma. Cuando este cuerpo se este demasiado enfermo el alma tendrá que dejarlo y es aquí donde entraré. Estaré aquí para sacarte de este cuerpo enfermo y luego te presentare a una joven muchacha hermosa que te recordara a una princesa de hadas. Ella te llevara a un lugar donde te darán un nuevo cuerpo.



-Pero, ¿cómo me conocerá mi mami si estoy en un cuerpo diferente? Ella solamente sabe de este cuerpo.



-Eso es verdad. Tú ves, la vida que tienes ahora morirá. ¿Te acuerdas de cuando tu abuelo murió?



Asentí.



-Bueno, su alma dejó ese cuerpo y se le fue hecho dado un nuevo cuerpo. Una nueva vida. Su siguiente vida su alma estará cerca del alma de su mamá y las almas de todas las personas que amas. Las almas se unen en cada vida. No recordaras esta vida pero tu alma recordará las almas que ama.

Entonces yo no iba tener que sentarme y esperar a Mami en el Cielo ¿Yo iba a volverla a ver otra vez?



-Bien.



El chico pareció feliz con mi respuesta. -Buena chica. Ahora, la próxima vez que me veas sabrás que es la hora. Vendrás conmigo. No intentes quedarte en ese cuerpo porque quieres conseguir otra vida, ¿bien?



No entendí realmente pero asentí. Entonces recordé el bonito corazón de mi abuela. Lo exprimí fuerte y pregunté, - ¿Puedes tomar esto y dármelo después de que mi alma abandone mi cuerpo? Quiero tenerlo conmigo.



El chico frunció el ceño y buscó el corazón de color rosa en mi mano extendida.
-Creo que podría hacer eso-, respondió.



Vi como lo deslizó en sus pantalones vaqueros.



La puerta se abrió y entró a mi mamá: Oye mi amor, te he traído un poco de ese zumo de naranja que tanto te gusta-, dijo con su voz feliz. Mire hacia arriba al chico y puso su dedo sobre los labios y negó con la cabeza y luego se había ido.



-¿Qué es esto?-, Le pregunté levantando el vestido de seda extraña que había encontrado en mi cama cuando me había despertado.



Leif se sentó una bandeja llena de rosquillas, frutas, crema, bagels, queso crema y tocino antes de contestarme.-Es el vestido ceremonial que usarás esta noche.
-Um, no, yo quiero mis pantalones vaqueros.



Leif apretó su mandíbula y se levanto. -No, Maite usarás lo que te diga que uses. Estoy cansado de que seas tan difícil. Acuérdate que, si yo hice los arreglos para el alma de Wyatt para que sean entregados a un transportador tú harías todo lo posible para que esto funcione.



Bueno, mierd***. -No me di cuenta que sería escoger mi vestuario a partir de ahora eso es todo-, me quejé y dejó caer el vestido negro de nuevo a la cama y cogí una rosquilla llena de crema.



-Lo sé, y, normalmente, no va a ser así, pero hay ciertos momentos que tienes que usar ciertas cosas. Este es uno de esos momentos. Estarás conmigo en posición de mi princesa con Ghede.



-Pero parece que una camisa de dormir-, argumenté.



-Se verá encantador en ti-, respondió Leif.



Volví a mirar a la pieza de seda ofensiva. ¿Hizo Ghede todo lo que tenía en su mano para que sea tan sexual?

-Te cubrirá adecuadamente. Te lo prometo. Sin embargo, deberías sentirte cómoda con su carne. Aquí se venera y aprecia. Hay pocos que la ocultan. Lo único que cubre la carne, está destinado a aumentar el atractivo, no a ocultarlo.



Quería mis vaqueros. Ahora. Sólo de oírlo hablar de mi carne, puso mi carne de gallina. Si esperaba que le enseñara mi cuerpo a su pervertido padre, estaba loco. Yo había accedido a hacer este trabajo no en convertirme en una prostituta.-Sólo hace falta algún tiempo para acostumbrarse.



-¿Cuándo vamos a darle el alma de Wyatt a un transportista?- Yo realmente quería un cambio de tema.



-Esta noche.



Bueno. Tenía la esperanza de que fuera hoy en día. Recogerlo bueno. Tenía la esperanza de que fuera hoy en día. Cogiendo la copa de plata, me detuve y lo levante hacia el Leif,-¿Qué hay en esto?



-Zumo de uva. Es fresco y no se parece a nada que hayas probado -, dijo Leif, con una sonrisa divertida.



Desde que estaría aquí para la eternidad tenía que empezar a confiar en él. Puse la copa en los labios y tome un sorbo tentativo. El jugo dulce golpeo mi lengua y rápidamente bebí más. Tenía razón. No se pareció a nada que alguna vez haya probado. El rico sabor despertó mis papilas gustativas y me sentí un poco mareado. Se encendió la alarma en mi cabeza y rápidamente deje la bebida y alcance el tazón de bayas.



-Fue un subidón de azúcar, Maite. Nada más -, dijo Leif cuando alcanzo su copa.
Yo no estaba tan segura de eso, pero entonces yo también estaba paranoica. Con una buena causa.



-¿Te gustaría visitar a Wyatt antes de que él se marche?



-Sí, por favor.- Yo había arreglado para parecer amable ese momento.
Evidentemente complacido Leif sonrió un poco intensamente.



Terminé con mi desayuno, y esperaba que Leif tomara eso como una indirecta para irse. Había tocado la puerta y me pregunto si quería el desayuno y luego me dio tiempo apenas suficiente para tirar de la ropa que me había dado ayer por la noche como mis pijamas. Las cuáles eran de franela, gracias a Dios.



Había tenido un sueño anoche de un recuerdo que absolutamente no tenían que ver con Leif. No había estado en mi cabeza. Yo había soñado en el día que William había venido a mi habitación en el hospital y yo le había dado mi broche. Las lágrimas quemaron mis ojos al pensar en el broche que ahora se encontraba al lado de mi cama en su casa. Era la única cosa que lamentaba de que yo no hubiera sido capaz de traerla conmigo.



-Voy a llevarme esta bandeja, y volveré pronto. Tal vez finalmente podamos tener ese tour -, dijo Leif en tono jovial. Tenía mucho para ser feliz. Había ganado.



-¿Podrías enviar a Wyatt a verme?- Eso fue todo lo que realmente importaba.



Leif asintió con la cabeza: Por supuesto.



Cerró la puerta detrás de él y mire fijamente odiándolo y preguntándome si esto alguna vez iba a mejorar.
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Re: Predestined WebNovela LevyRroni(Saga Existence)

Mensaje por tamalevyrroni el Dom Sep 27, 2015 11:28 am

23

—Los convenciste de que me dejen ir— la voz de Wyatt entró en mi cabeza y me dí la vuelta para verlo de pie en mi puerta.



—Sí, es lo menos que puedo hacer.



—Pero, ¿qué hay de ti? ¿Qué les prometiste para que estuvieran de acuerdo con esto?



—Nada que no tendría que hacer de todos modos. Estoy atrapada aquí Leif. Sólo les prometí que no sería una malcriada eterna, si me concedian este deseo.



Wyatt sonrió, —Tú si sabes cómo ser una malcriada.



—Mira quién habla " el Sr. Las niñas no estan permitidas ".



La sonrisa de Wyatt creció: —No te vas a olvidar de eso nunca ¿verdad?

—Nop y tengo una eternidad para hervir a fuego lento sobre ello.



Su sonrisa se desvaneció divertida. Yo no tenía la intención de recordarnos a ambos lo que me esperaba.—Ojalá pudiera llevarte conmigo— su voz se redujo a un susurro.



—Yo también. Pero esto es. Es mi destino. No es el tuyo y estoy tan agradecida que estes siendo puesto en libertad.



—¿Tú crees que Muerte... er William va a venir?



Yo dudaba Ghede le permitiría acercarse a mí si lo hiciera. Además ¿que bien le haría? Yo no podía permitirle a La Muerte que me llevara. Ghede tomaría la vida de otra persona que amaba y estaría de vuelta en esta misma situación.



—No importa si lo hace. Tengo que pagar esta indemnización.



Wyatt negó con la cabeza en la frustración. —Esto es tan malo.



Yo no podría estar más de acuerdo, pero que iba a llegar a un acuerdo con esto. Forcé una sonrisa. —¿Harías algo por mí?



—Por supuesto— respondió rápidamente.



—¿Le dirías a William que siempre lo amare? Que siento no poder salir de aquí. Estoy protegiendo a los que amo. Pero yo pensare en él todos los días y voy a tararear su canción para mi misma todas las noches, cuando me voy a dormir.



Wyatt asintió con la cabeza luego hizo una mueca, —Eso es un poco demasiado blando
para mi gusto, pero sí, creo que me puedo transmitirle eso.



Rode los ojos hacía él y se rió entre dientes. Era casi como si estuviéramos sentados uno frente al otro en la cafetería de nuevo.—Él ha de regresar y ya sabes lo que siento por él.



—Te amo Wyatt. Voy a echarte de menos — grité cuando él abrió la puerta.



Se detuvo y me miró — Yo te amo también Maite. Te echaré de menos también. En cada vida.


Sollozando, me las arreglé para asentir con la cabeza antes de que desapareciera a traves de la puerta.

William

—Sabes William, cuando me dijiste que íbamos para manejar todo lo demás yo pense que tal vez obtendrías respaldos. Sin embargo, un grupo de transportadores y tú no son suficientes para cerrar una entero pandilla de vudú.



Yo tenía un plan, pero por una vez Gee no necesita saberlo todo. Ella había hecho lo que le pedí a y eso era suficiente.



Tengo esto— le respondí simplemente.



—Espero que tú sapás algo que yo no sé, porque no sólo estamos a punto de enfrentarnos a un montón de espíritus del vudú sino que también vamos a hacerlo en su propio terreno. Aquí mismo, en su Meca. ¿Alguna vez has escuchado el dicho, "ventaja de jugar en casa"bueno, esto es la descripción.



—Tengo esto Gee.



Con un suspiro de cansancio camino a mi lado con los cientos de transportadores en nuestra estela. Pareciamos como el diablo con groupies de las huestes celestiales, pero no me importaba.


Mi plan era el sonido. Esto funcionaría o iria contra Vilokan y destruiría a todo espíritu que se cruzara en mi camino. Habían pedido mi ira, pues bien, ahora la tenían.

Maite

La puerta se abrió después de un golpe rápido —Es hora— Leif anunció sonriendo brillantemente.


Tenía muchas ganas de abofetear a la sonrisa de su cara, pero el lugar de eso me ajusté el camisón negro que estaba siendo obligada a usar y dí las gracias a mi buena estrella que era largo. —Vamos a hacer esto— le conteste y me dirigí hacia la puerta. Él ofreció su brazo y me negué con la cabeza —No, esto no ha terminado todavía. Tú dejas a Wyatt seguro en manos de un transportador y fuera de este lugar, entonces me voy a atener mi parte del trato.



Leif parecía pensar en eso un momento y luego asintió con la cabeza. Por lo menos, era razonable.


—Tú marca el camino— le dije de nuevo de pie una vez en el pasillo. Yo no tenía idea de a dónde íbamos.



—Sabes que William probablemente estara aquí, Maite.



Sí, yo ya me había preparado para eso. El impulso de correr a sus brazos protectores iba a ser fuerte, pero tenía que mantener mi cabeza. Vidas dependian de mí. Las vidas de las personas que amo.



—Me imagino que estará— le contesté con frialdad.



—Tú entiendes las consecuencias si te vas con él.



—Sí Leif, sé que vas a matar a todos los que amo y chupar sus almas para vivir aquí en la fornicación por toda la eternidad. Entendido.



Leif se detuvo y se volvió para mirarme. —Maite, esto no es sobre mí. Ya te he dicho esto es mi padre. Es la forma en que opera. No lo puedo controlar. No tienes ni idea de cuánto lo tube que engatusar para que devolviera el alma de Wyatt. Y para ser honesto la única razón por la que yo creo que accedió es porque ve valor de entretenimiento en que te nieges a ir a William y que él va a ser el que te controle.Sentí malestar en el estómago. Realmente odiaba a su padre.



—Ahora, por favor entiende, ningún dolor que hayas sufrido es porque yo lo quería. Nunca quise hacerte daño. Yo siempre pensé que me querías. Que tu alma si me queria. Infierno cuando llego a cualquier lugar cerca de ti tus ojos se vean como si hubieran sido atrapados en el fuego. Se suponia que me quisieras. Pero no lo haces. En lugar de eso le quieres a él. Y no puedes tenerlo, Maite.



Eso nunca estuvo destinado a suceder.
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Re: Predestined WebNovela LevyRroni(Saga Existence)

Mensaje por tamalevyrroni el Dom Sep 27, 2015 11:29 am

Yo abrí la boca para gritarle lo injusto que todo esto era, pero rápidamente tomó la cerre de nuevo. Tenía que dejar de estar enojada con él. Esta era mi vida ahora. En algún punto tenía que aceptarlo. Hoy sería un buen día.—Está bien.



Leif levantó una ceja, —¿esta bien?



—Ya me has oído, Leif. Ya dije que sí. Ahora vamos.



Parecía un poco desconcertado, pero luego asintió con la cabeza y continuó liderando el camino. Pasamos de un salón de máscaras a otro hasta que dos grandes puertas se abrieron anchas más adelante y podía ver la imagen familiar de la calle Bourbon.



Caminamos a traves de habitantes que conocía por la cena de anoche, y me estremecí mientras sonreían sádicamente hacía mí. Estoy atrapada con estos psicópatas.



—Ya basta— siseó Leif cuando uno de los hombres le daba miradas lascivas a mi pecho.



Él me acerco contra él y fui con mucho gusto.



— Entonces, eso es algo para ver ¿no es así?— Ghede llamó mientras caminaba en el gran vestíbulo. Él llevaba una vez más un sombrero de copa, gafas de sol negras, y un esmoquin con cola.



—No la pongas incómoda Padre— declaró Leif.



—¿Quién yo?— preguntó en un tono divertido. Vi mientras levantaba la mano y se colocaba dos cigarrillos en la boca y luego dirigió su atención a las actividades realizadas afuera. Yo había visto una vez y yo no quería volver a verlo.



Wyatt entró en la sala flanqueado a ambos lados por mujeres prácticamente desnudas. Lo que no fue una sorpresa, yo estaba empezando a pensar que todas las mujeres aquí, menos yo les gustaba usar tan poco como fuera posible.



Una de las mujeres pasaba una larga uña roja por la mitad de la camisa de Wyatt y luego continuó hacia abajo por encima de su cremallera. Él no se inmutó, pero yo podía ver la tensión en su cara.



—Por favor, has que se detengan— le susurré a Leif que siguió mi mirada.



Él negó con la cabeza y se inclinó a mí, —Si yo hago una escena luego Padre hará que sea mucho peor. Si no quieres ver a una de esas dos montar a Wyatt aquí, no digas ni una palabra. Wyatt lo sabe. Es por eso que esta tan tranquilo.



La ingestión de la bilis me quemaba la garganta y tuve que apartar mis ojos de ellos y rezar para que el transportador no llegara tarde.



Las calles afuera de repente quedaron vacias y tranquilas.



—¡Ah, Muerte se acerca. Los caídos han corrido a ocultarse— Ghede arrastró las palabras y sacó los dos cigarrillos de su boca para exhalar pequeños anillos de humo antes de colocarloselos de nuevo.



—¿Qué quiere decir?— le dije Leif



—William está cerca. Las almas de las personas en las calles lo sienten y salieron corriendo. A diferencia de ti la mayoría de los seres humanos no se aferran a La Muerte cuando está en su forma verdadera. Claro, les gusta el cantante William Walker, pero cuando está realmente en la forma de La Muerte ellos se ocultan.


Vi como las oscuras calles se hicieron más brillantes. Susurros y se risas a mis espaldas me hacían querer correr fuera para evitar todo esto, pero Wyatt se agitó a mi izquierda y yo recorde por qué estaba haciendo esto. Él me dio una sonrisa triste y luego Ghede le hizo señas de adelantarse.



William, junto con más transportadores de los que jamás había visto, llenó la calle frente a las puertas. Gee estaba directamente junto a él. Su expresión feroz escrutó la multitud en el interior y de inmediato me encontró. Negué con la cabeza en su dirección haciéndole saber que no podía ir hacía a ellos. Si habían traído todos estos transportadores para llevarme, que estaban sin suerte porque yo no iba. No podía.



—Bien, bien, bien, William y sus amigos. ¿A qué le debemos este honor?— preguntó Ghede en voz alta divertida.



—Sabes por qué estoy aquí, Ghede— respondió William, trabando su expresión en mí. La fría determinación en sus ojos se transformó en furia cuando su mirada se poso en mi vestido.



—Tsk tsk tsk, yo no sé que quieres decir. Tú dijiste que la dejara elegir— anunció Ghede brillantemente agitando la mano en mi dirección. —Ella lo hizo.



Gee dio un paso hacia mí y el brazo de William salió disparado y la retuvo. Él entendió. Ella no lo hizo pero él si lo hizo.—No. Tú la obligaste a elegir. Eso no era parte del acuerdo— respondió William. El veneno en su voz me hizo temblar. Yo nunca lo había oído sonar tan siniestro.



—Aquí está el alma que viniste a buscar— Ghede empujó a Wyatt hacia William y con mucho gusto Wyatt fue. Un transportador dió un paso hacia adelante y al instante ella y el alma de Wyatt se habían ido.



—Ahora ¿es todo lo que querías? ¿o le quieres preguntar a ella tú mismo?— Ghede se giro y me hizo señas hacia adelante —Ven aquí Maite— el me convenció.



Lief me apretó el brazo y me empujó suavemente hacia su padre. Traté de recordarme a mí misma que si actuaba de manera como si estuviera asustada William me llevaría, y terminaría con esto.



A continuación, perdería a alguien más. Tuve que mantener la calma.—Preguntale William— incitó Ghede que me empujaba delante de él.



Los ojos de William perforaron los mios. Él estaba tratando de decirme algo, pero no estaba segura de qué. En su lugar, cerré los ojos con fuerza y luche por fuerza y luego los abrí y miré directamente hacia él. —Quiero que...



—Yo no te pregunté nada de eso todavía Maite. Guarda ese pensamiento un momento más— me interrumpió. Su mirada dura perforando a Ghede que estaba detrás de mí.



—Te has metido con la persona equivocada esta vez Ghede. A ti te gusta el entretenimiento, pero nunca fui uno de entretener.



Los transportadores comenzaron a cambiar hacia los laterales cubriendo las calles mientras hombres grandes con espadas reales colgando de la cintura llenaban la calle de atrás y al lado de William.



Jadeos y chillidos y otros sonidos horrorizados vinieron detrás de mí pero yo me quedé asombrada cuando el ejército alrededor de William creció.



—¿Trajiste los guerreros por una chica?— la voz de Ghede sonaba incrédula.

—Sí— fue la única respuesta William. Dio un paso hacia adelante y tendió la mano hacia mí. Yo quería agarrarla y correr hacia él, pero negué con la cabeza mientras las lágrimas llenaban mis ojos. —No puedo— me se atragante.



—Confía en mí— respondió. Yo había oído exactamente las mismas palabras de Leif tantas veces en las últimas semanas, pero nada de lo que él había hecho había sido digno de confianza. William era diferente. Él era La Muerte. Él sabía las razones por las que tenía miedo de ir. Pero su "confía en mí" era suficiente. Di un paso hacia adelante y puse mi mano en la suya. Él me acerco contra su lado.



—Mala elección pequeña— siseó Ghede desde el otro lado de la puerta.



—No, Ghede. Tú eres el único que hizo una mala elección. No tomes lo que es mío.
William inclinó la cabeza y me besó en la sien. —Te amo y yo me encargo. Nadie más va a morir. Confía en mí. Ahora quiero que vayas con Gee y sal del camino— me susurró al oído.



Asentí con la cabeza, pero rápidamente eche los brazos alrededor de su cuello y lo aprete con fuerza antes de que la mano de Gee se envuelva alrededor de mi brazo.



—Vamos tú. Habrá un montón de tiempo para eso después— dijo Gee tirando de mi para que vaya con ella. Solté a William y me apresuró a continuar con ella antes de que me arrancara el brazo.



—Tomaste un alma que era demasiado joven para defenderse. Un alma que pertenecía al Creador. Has cambiado el destino y entonces decidiste jugar con un mundo que no es tuyo. Saliste de tu reino y te llevaste otra alma que no estaba bajo tu gobierno. Ahora te doy una elección Ghede. Cerramos este portal, así como los que se encuentran en África y Haití donde los guerreros están de guardia y los sellamos por toda la eternidad. El poder del vudú va a terminar aquí. Justo ahora. Te pasaste de la raya.— La fuerte voz de mando de William experimentado un auge en las calles. A pesar de que había terminado en el lado más alejado de la abertura y donde William estaba tenía una visión clara de la parte interior de Vilokan.La sonrisa de gracia de Ghede había desaparecido.



—O dejas ir el alma de Maite. Libre de cualquier restitución. Te mantendras alejado de ella y su familia por toda la eternidad y seguirás siendo como eres. Pero te advierto que si veo a tu hijo, a ti o cualquiera de sus espíritus que se acerque una vez más remotamente a Maite voy a terminar esta religión. No habrá segundas oportunidades. Es tu elección.



Ghede dio la vuelta y encontró la mirada con Leif cuya mirada estaba fija en la mía. Su padre lo estaba dejando elegir. Sentí un pequeño toque de simpatía por el chico que había estado en mi vida por muchos años. Yo sabía que había recuerdos que nunca recordariía donde Leif había entrado en mi vida cuando yo necesitaba a alguien.



Yo estaba agradecida por aquellos momentos. Si sólo hubiera sido el hombre honesto, puro, dulce, que parecía. Pero era un producto del mal. Nada cambiaría eso. Era egoísta y
débil. Él nunca sería suficiente para mí. Mi corazón nunca podría amarlo. Mi alma nunca podría quererlo.



Entonces él respondió: —Deja que se vaya.
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Re: Predestined WebNovela LevyRroni(Saga Existence)

Mensaje por tamalevyrroni el Dom Sep 27, 2015 11:30 am

24

William

La tenue tela de color rosa cepillaba suavemente sus piernas mientras ella venía hacia mí. Preferí observar su entrada en vez de acercarme a ella. Tacones plateados cubrían sus pequeños y delicados pies. El ruedo de su vestido rozaba la piel justo por encima de sus rodillas. La línea de su cintura estaba cubierta por un cinturón de gasa con una amplia faja de raso. Directamente encima de su corazón el familiar corazón de filigrana brillaba mientras que la luz golpeaba sus pequeñas piedras rosas. El vestido no tenía tirantes por lo que la sueva piel de sus hombros era visible así como también la elegante curva de su cuello.



Normalmente, disfrutaba ver su cabello suelto pero había algo que tenía que decir por tener la masa sedosa de su cabello café recogido en un elegante moño, dejando su cuello y hombros desnudos.



Cuando ella estaba a unos pasos de distancia me moví hacia ella y le ofrecí mi mano. Ella deslizó su mano en la mía y la conexión de nuestras palmas envió olas de calor por todo mi cuerpo. La luz que iluminaban sus ojos hacía que el verde de ellos brillara. Estaba sumergido en la profundidad de su belleza mientras ella me miraba. Después de tomar detalle de cada perfecta parte de ella mientras entraba parecía casi imposible que su alma excediera se belleza exterior.



Pero como yo me había empapado de la hermosa alma que veía tan claramente a través de sus ojos sabía que sí era posible.



—Will, tenemos que estar en el escenario. Si ella está aquí, entonces vámonos.



Loose, mi baterista, me interrumpió. Con el ceño fruncido, rodé mis ojos para encontrarme con us mirada. Las largas rastas rubias de las chicas se sacudían tan locamente que quería hacerles una coleta. Estaba tentado a acercarme y arrancarlas de su cabeza.



Maite había acabado de llegar. Su madre le había dado un aventón por mí. Ella había estado pasando tiempo extra con Miranda y su madre desde su regreso. Ambas parecían necesitar tranquilidad ya que ella estaba de hecho viva. Cuando ella se había “arrojado” a la costa unas pocas millas lejos después de su accidente su memoria se había ido temporalmente. Bueno, esa fue nuestra historia. Se cree que Lief se había ahogado. Además, la memoria de él se desvanecería lo suficientemente pronto. Muchas personas ya lo estaban olvidando.



—Solo estoy diciendo que ya es hora.— Se quejó Loose.



Maite rió detrás de mí.—Está bien. Vé y rockea.



Deslicé mis manos entre las suyas y la empujé conmigo.—No sin ti allá arriba para que te pueda ver.



Este también era su baile de graduación pero no me gustaba la idea de otros chicos bailando con mi chica. Ella se veía completamente demasiado hermosa esta noche.—Sin quejas de mi parte— dijo mientras me seguía.



Nos detuvimos a la izquierda del escenario y la besé suavemente en los labios. Solo quería darle un beso rápido pero sus brazos se enrollaron alrededor de mi cuello y mordió mi labio inferior por lo que decidí que la multitud podía esperar.



Tirando de ella contra mí disfruté el dulce sabor que solo tenía Maite. Sus labios suaves se amoldaron debajo de los míos y peleé por permanecer concentrado esperando el momento en que su alma se liberaría. Un suave gemido se escapó de su garganta y mi sangre empezó a hervir debajo de cada pequeña caricia de sus brazos y su lengua. La concentración se volvía cada vez más difícil. La presión de su suave pecho contra el mío me provocó un estremecimiento que corría a través de mí. ¿Por qué su alma no se había liberado aún?



No podía seguir con esto o todo pensamiento coherente me abandonaría. Calientes dedos rozaban mi abdomen mientras ella deslizaba una mano debajo de mi camisa.
Jadeando, me separé de ella y observé sus labios hinchados y rojos y sus pesados párpados. —Tu alma. Ella no se está liberando— me las arreglé para decir.



Corriendo su mano por mi pecho ella me sonrió débilmente—También noté eso. ¿Por qué te detuviste?

¿Acaso la petición de Leif sobre su alma la había afectado? Sacudiendo mi cabeza decidí que por el momento no me importaba. No iba a desperdiciar este inesperado regalo. Me agaché y la recogí en mis brazos, y empecé a dar largas zancadas hacia el cuarto en donde estaban guardados nuestros equipos.—¿Qué estás haciendo?



—Voy a disfrutar una larga sesión de besuqueo con mi chica. Eso es lo que estoy haciendo— expliqué, entrando en la habitación y cerrando la puerta detrás de mí con mi pie.



—Oh— jadeó antes de que la empujara contra la pared, levantándola mientras ella enrollaba sus piernas alrededor de mi cintura. Saboreé su boca como nunca antes lo había hecho, sin pensamientos de autocontrol rondando por mi cabeza. En lo único en que pensaba era en lo suertudo que era.

Maite

La banda de Will cantó cuatro de sus canciones más populares y la clase del 2012 de la preparatoria Breeze estaba amando cada minuto de ello. Solo tendríamos dos meses más hasta que camináramos a través del escenario y recibiéramos nuestros diplomas.



—Oye, hermosa. Eres todos los tipos de distracción que pueda imaginar— me dijo William en esa oscura y suave voz que tanto amaba.



Loose le estaba diciendo a la multitud que ellos estarían de vuelta después de un receso de quince minutos. Puse mis brazos alrededor de su cintura y descansé mi cabeza en su pecho.—Chicos, sonaron asombrosos allá arriba— le dije. Tiré mi cabeza hacia atrás para estudiar su ridículamente perfecta cara.



—Les está un poco fuera de sí esta noche pero creo que es por todas las chicas que gritan nuestros nombres y el hecho de que están tan cerca. Normalmente hay más distancia entre nosotros y ellos y viendo a quien pertenecen los gritos es difícil, por no decir imposible.



—Hmmm, ¿así que me estás diciendo que Les está interesado en las chicas?



Se encogió de hombros —En cierto modo.



—Probablemente podría hacer algunas presentaciones para él si en verdad está interesado.William sacudió su cabeza.



—No, por favor no lo hagas. Quiero mantener a estos chicos en una pequeña sección de mi vida. No alrededor mío todo el tiempo. La última cosa que necesito es que uno de ellos empiece a salir con una chica de Breeze.



Me gustaba que esta parte de su vida estuviera a un lado, en su propia pequeña caja y aislada del resto.



Ya había compartido a Will con… la muerte. No quería compartirlo con nadie más.
—¿Quieres bailar… o tal vez regresar a ese cuarto de almacenamiento?— preguntó abrazándome por la cintura.



—Sí al baile y sí a al cuarto de almacenamiento. En ese orden por favor.— le respondí sintiendo de nuevo mi piel calentarse ante el recuerdo de las manos de William sobre mí.



No nos dirigimos a la concurrida pista de baile. William me empujó contra él y empezó a cantar en mi oído mientras dábamos vueltas alrededor en nuestro pequeño privado mundo, lejos del escenario y la multitud. Este era, por mucho, la mejor graduación al que cualquier chica había ido.
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Re: Predestined WebNovela LevyRroni(Saga Existence)

Mensaje por tamalevyrroni el Dom Sep 27, 2015 11:31 am

***

—¿No hemos estado ya en cada tienda de este centro comercial?— me quejé mientras mis pies empezaban a protestar.



Miranda me fulminó con la mirada y frunció el ceño.Necesitamos el vestido perfecto y los zapatos perfectos para usar debajo de nuestras togas de graduación. Tenemos que quitárnoslas y dirigirnos directamente hacia la fiesta que mi padre está organizando para nosotras después de la ceremonia. Pensaría que con tu caliente novio rockero cantando en un escenario y un montón de chicas rodeándolo tal vez tu querrías verte caliente.



William no solo había conseguido que Cold Soul cantara en nuestra graduación sino que también había accedido a traerlos a la fiesta. Por supuesto yo estaba más que segura que el padre de Miranda le estaba pagando bien. William tenía que pagarles algo a los chicos. Así era como se mantenían.



Me hundí en el banco más cercano y capté el aroma del queso fundido de los pretzels de la panadería que estaba en frente de mí. Era el olor más angelical que existía sobre la faz de la tierra. —De acuerdo, si tú me compras uno de esos deliciosos pretzels rellenas de queso fundido continuaré torturando mis pies en búsqueda de la perfección.



Mirando rodó sus ojos—Está bien. Pero tienes que compartirlas. Huelen increíble y no necesito comerme una entera yo sola. Lo último que necesito es engordarme mientras estamos buscando vestidos.



Miranda jamás había estado cerca a engordarse. Era mi turno para rodar los ojos. La chica era una cabeza dura.



La pasé un billete de diez dólares y me recosté de vuelta en el asiento.—Por favor, solo ve y compra uno grande. Demonios, compra dos. Me comeré uno y medio.



—No, no lo harás. Recuerda que tienes que verte increíble para tu caliente y sexy novio. Uno y medio de esos pretzels son miles de calorías, y no es un movimiento en la dirección correcta-



—En su mayoría son pretzels no queso Miranda. Y esos son libres de grasa— le recordé.



Ella abrió su boca para replicar para luego volverla a cerrar y encaminarse hacia la panadería.


Ella estaba de vuelta a su viejo yo. Había tomado un tiempo pero ella estaba definitivamente de vuelta. Algunos días ella quería hablar acerca de Wyatt. Otros días ella no podía soportar escuchar su nombre. A veces sus cambios de humor me desconcertaban. Verla con su cadera inclinada hacia la derecha con su mano apoyada en ella mientras esperaba impacientemente en la fila me hizo sonreír. Su chispa estaba de vuelta. Un atractivo chico se dio la vuelta y la notó. Él le habló y parecía estarle ofreciendo que fuera primero. Pero ella no cedió y su postura permaneció firme. El chico se veía un poco decepcionado porque Miranda había rechazado su ofrecimiento. Ella no estaba de vuelta a la normalidad por completo y probablemente nunca lo haría. La vieja Miranda habría flirteado para conseguir estar de primera en la fila.



Esta difícilmente puede estar junto a alguien del sexo opuesto. —¿Está este asiento ocupado?— una caliente y sexy voz preguntó. Alejé mi mirada y le sonreí a William.



—Sí. La estoy guardando para mi caliente novio fumador.— le respondí a modo de broma.
William se sentó junto a mí y puso su brazo encima de mis hombros.



—Hmmm, bueno el debería haber llegado aquí más temprano. Te duermes, pierdes.
Riéndome me acurruqué contra él.



—Sálvame de Miranda. Ella está tratando de matarme a punt*** de compras.



—Imposible. Me he enterado que la Muerte tiene algo para ti por lo que no puedes ser asesinada fácilmente.

Pellizqué sus abdominales a través de su camiseta. Se sintió tan bien estar cerca de él y no tenerme que preocupar por nada más que cosas normales de adolescentes como una mejor amiga que pronto me estaría mirando impacientemente con cara de reproche.—¿Ha averiguado algo acerca de Wyatt?— le pregunté bajando la voz.



Él asintió.—Sí. Umm, solo digamos que su muerte fue anormal…un evento único. Así que su retorno también es único.



—¿Qué?— pregunté levantándome del asiento para poder leer su expresión.



William se estiró y metió un mechón de mi cabello detrás de mi oreja.—Solo espera. Lo entenderás pronto.



—Ahemm, discúlpenme mis tortolitos pero este es un día de emergencia de compras y ya tengo nuestro combustible. Ahora William, necesitas irte y estar todo deslumbrante y sexy en otro sitio. Necesito toda la atención de Maite hoy— Miranda había adquirido un tono mandón.



William besó mi boca suavemente, luego acunó mi cara en sus manos y susurró —Te amo— en mi oído antes de levantarse e irse, dejándome hecha un charco de pudín.


—Te veo luego Miranda. No la desgastes por completo— bromeó William mientras se daba la vuelta y se alejaba. Miré más allá de Miranda quien estaba observando su trasero asombrada. Levanté una de mis bolsas de compras y la golpeé suavemente en un costado.



—¡OYE!— chilló mientras se alejaba.



—Deja de mirar el trasero de mi novio— le repliqué.



Me di cuenta que quizás Miranda solo rechazaba a los chicos que mostraban interés en ella. Aquellos como William, los que no veía como una traición hacia Wyatt, les prestaba atención.Mordiendo su labio, ella trató de contener una sonrisa.



—Lo siento, es muy difícil no hacerlo.



—Bueno, inténtalo.



—Aguafiestas— murmuró mientras tiraba de mi brazo.



—Caminemos y comamos. Quiero ir a ver si tienen un sostén estraple en Victoria’s Secret.


Protestando, dejé que tirara de mí y arranqué mi mitad de pretzel de su mano. Al menos tenía algo delicioso para atravesar esta tortura.
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Re: Predestined WebNovela LevyRroni(Saga Existence)

Mensaje por tamalevyrroni el Dom Sep 27, 2015 11:32 am

William

Fui a abrir la puerta de la habitación de Maite cuando alguien aclaró su garganta detrás de mí. No había sido cuidadoso y me había vuelto un poco muy cómodo con lo de escabullirme en la habitación de Maite en las mañanas. Tendría que enfrentar las consecuencias por ese error. Dándome la vuelta encontré la cara de la madre de Maite de pie al final del pasillo con sus manos en sus labios y las cejas enarcadas. Su oscuro cabello castaño estaba un poco revuelto debido al sueño pero ella ya estaba en sus ropas de trabajo: pantalones de gimnasia y una camiseta. Con una mancha de café en ella.



—Buenos días— traté de sonar lo más educado posible.



No era que ella pudiera evitar que yo viniera a la habitación de Maite cuando yo quisiera pero yo seguía sin querer que ella fuera mi enemigo.



—Bueno días, William. ¿A qué debemos esta temprana visita?



Esta vez yo acleré mi garganta.—Pensé en levantar a Maite. No quiero que ella se pierda su desayuno.— Muy bien, eso sonó lamentable.



—¿De verdad?. Bueno, solo para que aclaremos las cosas, me di cuenta que el novio de mi hija es… bueno… algo que no es exactamente humano. Pero todavía espero que sigas mis reglas.



—Por supuesto— le respondí.



Ella me observó por un largo momento, luego, empezó a bajar las escaleras. Permanecí congelado sin estar seguro si ella quería que me fuera o no.



Deteniéndose y mirando hacia atrás por encima de su hombro hacia mí sonrió—Vamos. Te aliemntaré mientras esperas— luego continuo su descenso por las escaleras.



Me sonreí a mí mismo mientras la seguía, ¿Quién era yo para desobedecer a su madre?


Una vez llegamos a la cocina su madre abrió un gabinete y sacó la mezcla para pancake, un gran recipiente y una cuchara.



—Aquí. Lee las instrucciones y empieza a mezclar los ingredientes mientras caliento la parrilla— ella me ordenó mientras empujaba los ingredientes en mis brazos. No había planeado preparar el desayuno junto con la madre de Maite pero había pasado tiempo desde que ella y yo hablamos. Nuestra última conversación privada había sido la noche en que la había enfrentado acerca del alma de Maite.



—La clave para hacer pancakes como le gustan a Maite es mucha mantequilla. Mantequilla real, hace que los bordes se doren.



Archivé esa pieza de información para usarla en futuras citas.—Cuando ella era pequeña yo hacía sus pancakes en forma de Mickey Mouse. Bueno, su cabeza al menos. Ella los amaba. Ella les hacía ojos, nariz y boca con frutas y luego lo cubría todo con jarabe.



Recordé los ojos verdes demasiado grandes para su rostro estudiándome desde la cama del hospital el día en que había ido a hablar con ella. Ella había perdido todo su cabello y su cara era frágil y delgada pero su mente había estado afilada como una tachuela. Después de ese día siempre la había recordado cuando caminé en las habitaciones de niños terminales para explicarles lo que estaba por venir. Su cara siempre había venido a mi mente y ahora me preguntaba qué había pasado con esa alma.



Su madre tomó el recipiente de mis manos. Afortunadamente me las había arreglado para mezclar la leche, los huevos y la harina apropiadamente. Su asentimiento aprobatorio era una señal de ello.—Entonces, William Walker, ¿Alguna vez vas a decirme qué eres exactamente?



Me había preguntado si ahora que Maite estaba en casa, sana y salva, libre de espíritus vudú que querían su alma, su madre alguna vez me cuestionaría acerca de la aceptación de que yo no era humano.



Aclarando mi garganta recosté mi cadera en contra del mostrador y crucé mis brazos encima de mi pecho. No estaba seguro si ella en verdad quería la respuesta a esta pregunta.



—Bueno, eso depende si tú realmente quieres que te lo diga. Tal vez es mejor que sólo sepas que voy a proteger a Maite por toda la eternidad. Ella nunca tendrá que temer la muerte.— me detuve en esas última palabra y esperé.



Su madre acababa de verter un poco de mantequilla en la parrilla caliente, se congeló y lentamente bajó la cuchara y el recipiente al mostrador. Su cabeza se volteó en cámara lenta hasta que sus ojos estaban mirando incrédulamente los míos.

—Estás diciendo… quiero decir tú no puedes ser… estás diciendo… no, eso no puede ser posible— ella sacudió su cabeza y me dio una última fruncida de ceño antes de volver su atención de vuelta al pancake en frente de ella. Ella lo deslizó en un plato y me lo pasó.



—El primero siempre es el mejor. ¿Por qué no lo tomas si… tú comes?



No oculté mi diversión mientras alcanzaba el plato.—Sí, yo como. La eternidad sería terriblemente aburrida sin comida.

25

Maite

La risa de mi madre subió por las escaleras mientras pesadamente abría mis párpados y observaba la alarma, la cual no había sonado esta mañana. Probablemente porque no la había programado pero esos eran solo detalles. Una voz baja serpenteó por las escaleras y el tono alto de la voz de mi madre se le unió. Ella no estaba en el teléfono. Alguien estaba aquí.



Sentándome derecha en la cama cubrí mi boca. ¿Había dejado mi madre que Roger pasara la noche aquí?



En toda mi vida, ella nunca había dejado que un novio durmiera en la casa. Desenredando mis piernas de las sábanas y deslizándolas por un lado de la cama agarré mi corto albornoz amarillo y me precipité por la puerta para atraparla con las manos en la masa. No era que en verdad me importara. Tan solo sería divertido ver su cara ruborizada tratando de explicarme la situación.



Corriendo por las escaleras bajándolas de dos en dos, golpeé el último escalón y giré por la esquina y patiné hasta la cocina. Sentado en la mesa de mi cocina con un plato lleno de pancakes y tocino en frente de él estaba William. Sus rizos negros estaban perfectamente desordenados y la pálida camisa azul que lo había convencido de comprarla ya que haría que sus ojos resaltaran abrazaba su tonificado pecho. Un toque de humor iluminaba sus ojos y sus labios estaban contraídos en una pequeña sexy sonrisa que era increíblemente besable.



Y esos labios eran exactamente lo que debería estar disfrutando esta mañana. La última vez que había hablado con William me había dicho que me levantaría con besos.



Deslicé mi mirada hasta mi madre quien estaba sentada sonriendo como si ella supiera un secreto con sus manos sosteniendo lo que probablemente era su cuarta taza de café de hoy. Había puesto su cabello sin estilo detrás de sus orejas y sus gafas estaban en el puente de su nariz como una profesora de escuela.—¿Qué están haciendo?— pregunté incrédula.



—Estamos tomando el desayuno y hablando. Lo que podrías estar haciendo si te hubieras levantado a tiempo— replicó mi madre con un poco de acidez en su tono. La sacaba de sus casillas que durmiera hasta tarde.



—Están pancakes están bastante buenos Maitr. No puedo creer que no te levantes lo suficientemente temprano para disfrutar esto cada mañana.— dijo William.



Lo fulminé con la mirada —¿Es eso entonces?



Él asintió mientras llevaba otro pedazo a su boca. Traidor. Él había pasado a mi habitación para levantarme para comer los pancakes de mi madre—Espero que disfrutes tus pancakes. Iré a prepararme ya que mi despertador no me levantó. Debe haber estado preocupado por algo más— dije y luego me dirigí hacia las escaleras.



La risa ahogada de mi madre me dijo que quizás mi alarma se había descarrilado de su misión gracias a la nave madre.—Apestosos pancakes— murmuré y me dirigí a la ducha.
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Re: Predestined WebNovela LevyRroni(Saga Existence)

Mensaje por tamalevyrroni el Dom Sep 27, 2015 11:33 am

***

Se sintió como si sólo hubiera sido ayer que yo caminado en este gimnasio por primera vez. La orientación de estudiante de primer año había sido tan emocionante como aterradora. Miranda y yo nos habíamos sentado en la cuarta fila de las gradas del lado izquierdo tomándonos las manos fuertemente mientras el director Cagle nos daba la bienvenida y leía nuestros derechos. Wyatt había ingresado tarde y se había sentado junto a mí. Todos habíamos sido tan jóvenes. Había conocido a Jay ese día. Él era un estudiante de Segundo año y estaba en el equipo de baloncesto. Había venido hacia nosotros y se presentó dirigiéndose a Wyatt. Le preguntó si estaba planeando unirse al equipo. Él había visto jugar en la escuela intermedia. Habíamos ganado el campeonato estatal el año anterior. Wyatt era así de bueno. Luego Jay le había preguntado si yo era la novia de Wyatt y todos nos habíamos reído como si esa fuera la cosa más divertida que habíamos escuchado. Dos semanas después Jay me había pedido salir en nuestra primera cita.

Los recuerdos volaban por mi mente mientras veía a todos mis compañeros de clase. Todos usábamos la misma toga azul rey y todos teníamos la misma expresión. Alivio, emoción y un toque de incertidumbre. Habíamos entrado en este edificio sin saber en qué grupos encajaríamos, cuáles eran los mejores profesores y que almuerzos comeríamos en la cafetería. Ahora sabíamos todas esas cosas y más.



En mi último día en este gimnasio, estaba sentada en medio de dos de las personas más importantes de mi vida. Miranda sostenía mi mano derecha y William mi mano izquierda. Miranda apretaba mi mano tan fuertemente que estaba temerosa de sufrir pérdidas de sangre y William acariciaba mi otra mano con su pulgar. Incluso sentada en medio de ellos, no podía evitar sentirme un poco sola. No teníamos una de las importantes piezas del rompecabezas. Wyatt también debía de estar aquí. Sabía que Miranda estaba pensando lo mismo. Esa era la razón por la que no había mencionado el hecho de que ella estaba triturando los huesos de mi mano. Razoné que si mi mano derecha la ayudaría a pasar a través de todo esto entonces felizmente haría el sacrificio.



—¿Estás bien?— susurró William en mi oído.



Asentí y descansé mi cabeza encima de su hombro.



El orador invitado terminó du discurso seguido por Krissy Lots. Una vez que ella terminó, pasamos al escenario uno a la vez mientras eran llamados nuestros nombres para recibir nuestros diplomas. Silbidos retumbaban por el lugar cuando los estudiantes pasaban al escenario.



—Maite Anabelle Moore.



Recibí un apretón tando de la mano de William como de la mano de Miranda mientras me dirigía al escenario. Aplausos seguidos por un silbido de William y un sonoro “wooo” de Miranda trajeron una sonrisa a mi cara. Mientras tomaba mi diploma, crucé el escenario y otro grito que venía de la parte de atrás de escenario captó mi atención.



Observándome vi a Jay recostado contra la puerta aplaudiendo y sonriendo abiertamente. Me pregunté si él había vuelto porque sabía que sería difícil con la ausencia de Wyatt. Sonriendo en su dirección hice mi camino fuera del escenario y me dirigí hacia mi asiento.


—Tienes un fan en la parte trasera— dijo William en un frío y serio tono cuando me senté.



—Oh no. Es sólo Jay. No sabía que él iba a estar aquí hoy.



La mandíbula de William se tensó y se dió la vuelta para mirar en la dirección de Jay. Oh Dios, esto no era bueno. Un frío y celoso William podría ser peligroso. Tiré del brazo de William.—Está bien, de verdad. Pienso que probablemente él vino debido a que Wyatt no está aquí. Para, tú sabes, mostrar condolencias. Ellos eran cercanos.



Los ojos de William pasaron de estar enojados a estar visiblemente sorprendidos mientras su mirada se posó directamente sobre mi hombro. Curiosa, volteé mi cabeza y vi a un chico con cabello marrón oscuro rizado y una camiseta polo naranja junto a Jay. Ellos estaban hablando y Jay estaba sonriendo a lo que fuera que el chico estaba diciendo. Él debió haber traído a uno de sus hermanos de fraternidad. Luego el chico se dio la vuelta para mirar en nuestra dirección y una extraña paz vino sobre mí. Era una cosa extraña. No era algo que hubiera setndio con un extraño antes. Su mirada encontró la mía y sonrió. Luego volvió su atención a Miranda quien ni siquiera estaba mirando en su dirección. Él casi tenía una expresión de reverencia en su rostro. Los observé un momento luego me di la vuelta en mi asiento.



—Maite— susurró William.



—Hmmm— le respondí acercándome para poder escucharlo mejor.



—¿Recuerdas cuando te dije que el retorno de Wyatt sería único?



—Sí.



—Bueno, él está de vuelta.



Frunciendo el ceño dejé que mis ojos se encontraran con los suyos.—¿Quién está de vuelta?



Los ojos de William se deslizaron hacia la puerta donde estaban los chicos y luego se encontraron con los míos.—Wyatt. Su alma está de vuelta.

Fin.

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Re: Predestined WebNovela LevyRroni(Saga Existence)

Mensaje por EsperanzaLR el Dom Sep 27, 2015 12:12 pm

Muchas Gracias Tami por compartirla es muy linda Besotes
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Re: Predestined WebNovela LevyRroni(Saga Existence)

Mensaje por asturabril el Dom Sep 27, 2015 7:25 pm

Gracias Tami está muy bien I love you I love you
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Re: Predestined WebNovela LevyRroni(Saga Existence)

Mensaje por SuenoLR el Lun Sep 28, 2015 3:58 am

Gracias
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Re: Predestined WebNovela LevyRroni(Saga Existence)

Mensaje por EsperanzaLR el Lun Sep 28, 2015 11:31 am

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Re: Predestined WebNovela LevyRroni(Saga Existence)

Mensaje por tamalevyrroni el Lun Sep 28, 2015 11:32 am

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Re: Predestined WebNovela LevyRroni(Saga Existence)

Mensaje por asturabril el Lun Sep 28, 2015 10:59 pm

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Re: Predestined WebNovela LevyRroni(Saga Existence)

Mensaje por EsperanzaLR el Mar Sep 29, 2015 11:36 am

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Re: Predestined WebNovela LevyRroni(Saga Existence)

Mensaje por asturabril el Mar Sep 29, 2015 9:23 pm

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Re: Predestined WebNovela LevyRroni(Saga Existence)

Mensaje por EsperanzaLR el Miér Sep 30, 2015 11:17 am

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Re: Predestined WebNovela LevyRroni(Saga Existence)

Mensaje por asturabril el Miér Sep 30, 2015 7:11 pm

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Re: Predestined WebNovela LevyRroni(Saga Existence)

Mensaje por EsperanzaLR el Jue Oct 01, 2015 9:52 am

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Re: Predestined WebNovela LevyRroni(Saga Existence)

Mensaje por tamalevyrroni el Jue Oct 01, 2015 10:54 am

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Re: Predestined WebNovela LevyRroni(Saga Existence)

Mensaje por asturabril el Jue Oct 01, 2015 8:48 pm

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Re: Predestined WebNovela LevyRroni(Saga Existence)

Mensaje por EsperanzaLR el Vie Oct 02, 2015 12:49 pm

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